ANIVERSARIO

Admiraba a "Evita", le escribi贸 una carta para pedir trabajo y ella le envi贸 una emocionante respuesta

A 70 a帽os del fallecimiento de Eva Duarte de Per贸n,聽en una fecha tan especial para el peronismo,聽Cr贸nica recopil贸聽algunas historias que quedaron en la memoria de quienes fueron chicos y j贸venes. De los juguetes聽a la Primera dama "caramelera".

Por Francisco Nutti @franNutti

A 70 a帽os del fallecimiento de Eva Duarte de Per贸n, el recuerdo como mujer de lucha permanece intacto en aquellos ni帽os, hoy convertidos en adultos mayores, que pertenecieron a familias humildes y que lograron ser dignificados a trav茅s de sus propias acciones o de su Fundaci贸n, que se cre贸 con el objetivo de proporcionar asistencia social, y funcion贸聽desde聽1948 hasta聽1955.

Desde all铆 distribu铆an libros, alimentos, ropa, m谩quinas de coser, y juguetes para las personas m谩s聽necesitadas del pa铆s. Tambi茅n聽se constru铆an聽hospitales, escuelas, campos deportivos, hogares de ancianos y hogares para madres solteras y para j贸venes que, provenientes del interior, se afincaban聽en聽Buenos Aires para continuar sus estudios.

Pero antes de la creaci贸n formal de la fundaci贸n en 1948 y desde la misma asunci贸n del cargo de presidente por parte de Per贸n en junio de 1946, "Evita" atendi贸 personalmente los pedidos sociales que llegaban a la presidencia de la Naci贸n. Uno de ellos fue el de Luis Nutti (89), nacido en la localidad bonaerense de Rojas en abril de 1933 y que con 14 a帽os decidi贸 escribirle una carta para pedirle trabajo.

"Yo le escrib铆 una carta felicit谩ndola por la trayectoria que ten铆a. Era su admirador porque en esos tiempos las mujeres no se met铆an mucho en pol铆tica", record贸 en di谩logo con Cr贸nica y continu贸: "Se la hice llegar a trav茅s de su chofer, un hombre oriundo de Mercedes que era vecino de mi t铆a".

Nutti recibi贸 la respuesta de Eva Per贸n a los pocos d铆as de haberle enviado una carta.

聽En su escrito, Nutti tambi茅n le ped铆a trabajo ya que, a su edad, los j贸venes adem谩s de estudiar comenzaban a trabajar para aportar un ingreso y as铆 ayudar a alimentar a sus hermanos. En ese entonces, su padre era alba帽il y su madre ama de casa.

"No esperaba la respuesta, pero me sorprendi贸. Fue una alegr铆a muy grande para todos. Cuando la comenc茅 a leer se me ca铆an las l谩grimas, ya que adem谩s de agradecerme, me enviaba el nombramiento como empleado del Correo Argentino de mi ciudad", se帽al贸 el hombre visiblemente emocionado. "Fui corriendo a la sede para anunciar lo que hab铆a pasado y a los pocos d铆as ya estaba con mi bicicleta repartiendo cartas", destac贸 Nutti, que comenz贸 como mensajero y despu茅s pidi贸 el pase a Chacabuco, donde tras una larga carrera lleg贸 a ser jefe de sucursal.

En aquella ciudad fue donde conoci贸 al amor de su vida, Mar铆a Rosa Forneris, conocida como "Negrita" por sus seres queridos. Ella tambi茅n ten铆a una historia particular con "Evita", ya que de ni帽a sol铆a ir a esperar a que pase con el tren por las ciudades bonaerenses porque arrojaba juguetes a los ni帽os. "Evita pasaba en el tren que se iba para Santiago del Estero y nos tiraba bolsas con ropa y caramelos. De hecho, los que estaban ah铆 le dec铆an 'Evita la caramelera'", cont贸.

Luis Nutti y Mar铆a Rosa Forneris est谩n juntos desde hace 70 a帽os.聽

"Con mi mam谩 y mi pap谩 铆bamos a la estaci贸n dos horas antes para esperarla. Todos los nenes y nenas del pueblo estaban ansiosos. Ella se paraba en el 煤ltimo vag贸n del tren y saludaba, algo que no se vio nunca m谩s con un dirigente pol铆tico", expres贸 la mujer que hoy tiene 83 a帽os. "A la ropa que agarr谩bamos la distribu铆amos entre mis hermanos, mientras que los caramelos y los juguetes eran para los m谩s chiquitos", agreg贸 Negrita, quien se considera "peronista de toda la vida".

Otro de los que result贸 beneficiado en aquellos tiempos es el actor Antonio Grimau (78), quien ha contado p煤blicamente que en aquella 茅poca hab铆a que envi贸 una carta a la Fundaci贸n Eva Per贸n para pedir una pelota sin esperar respuesta, aunque la misma no tard贸 en llegar.

"Al poco tiempo, sin demasiadas expectativas, me lleg贸 en un sobre marr贸n una pelota, desde luego desinflada, N潞 5 de cuero, con aquel tiento que te romp铆a la cabeza cuando la cabeceabas. Una emoci贸n enorme", dijo en una entrevista reciente.

Una de las tantas bicicletas que la Fundaci贸n Eva Per贸n enviaba a los ni帽os.

El hombre, que se destac贸 en la televisi贸n argentina, afirm贸 que a partir de ese momento se interes贸 por Evita, sobre todo al crecer. "Me gan贸 el coraz贸n en todo sentido", asegur贸. En ese sentido, consider贸 que "recibir esa pelota fue muchas cosas juntas, no solamente un regalo de la Fundaci贸n sino una respuesta de alguien. Poco menos que era una santa, de acuerdo a lo que escuchaba en esa 茅poca, y esa santa me contest贸 y me dio su amor a trav茅s de esa pelota".

Sobre ella, Grimau resalt贸 que "fue una mujer de una fortaleza incre铆ble que dej贸 todo en aras del pueblo". "Soy pueblo y me sigo sintiendo pueblo, y no quiero olvidarme ni renegar de mis or铆genes. Mi viejo laburante, mi vieja ama de casa. Siempre tuve el coraz贸n muy cercano al de Eva".

Por su parte, el c茅lebre cantante de tango Hugo Marcel (80), record贸 que a los siete a帽os conoci贸 a Evita en la Fundaci贸n porque su mam谩 le escribi贸 para pedirle una m谩quina de coser. "Me regal贸 un triciclo y a mi hermana una mu帽eca鈥, indic贸.

Estar presente, siempre

Evita nunca dej贸 de lado a las personas con discapacidad. Tal es el caso de Sa煤l Macyszy, quien perdi贸 el brazo a sus 10 a帽os cuando un cami贸n perdi贸 el control y lo aplast贸 contra un alambrado. Fue en el hospital de San Isidro donde conoci贸 a Evita quien le prometi贸 estar presente siempre. Al poco tiempo, le envi贸 un trencito a cuerda, con rieles, estaciones y arbolitos que nadie ten铆a en su barrio, un regalo le sirvi贸 para socializarse y ser aceptado por sus pares.

Los autitos que Evita mandaba por correspondencia.聽

La primera dama pidi贸 que lo trasladaran al Hospital Rawson y que se ocupara de su condici贸n el doctor Ricardo Finochietto, una eminencia de la medicina reconocido como el "maestro de la cirug铆a argentina".

"Ella me dec铆a: no vas a poder trabajar como tu pap谩 que era un obrero. Ten茅s que estudiar y salir para adelante, la Fundaci贸n te va a dar una beca", record贸 tiempo atr谩s Sa煤l sobre la visita que le hizo Evita. "Mis padres pudieron pedir un mont贸n de cosas para m铆, desde libros, ayuda en la escuela, lo que sea, pero ella me mand贸 un juguete importado que no se consegu铆a en una villa miseria como en la que viv铆a. No se lo dej茅 tocar a nadie por mucho tiempo. Todos los chicos del barrio empezaron a venir a casa", relat贸 y coloc贸 a Evita como su "segunda mam谩".

Los repartos de juguetes

El escritor Osvaldo Soriano lo inmortaliz贸 en su texto Aquel peronismo de juguete: "Cuando yo era chico Per贸n era nuestro Rey Mago: el 6 de enero bastaba con ir al correo para que nos dieran un oso de felpa, una pelota o una mu帽eca para las chicas. Para mi padre eso era una verg眉enza: hacer la cola delante de una ventanilla que dec铆a "Per贸n cumple, Evita dignifica", era confesarse pobre y peronista", dijo.

La primera entrega multitudinaria fue el 6 de enero de 1947 desde un palco en la avenida 9 de Julio. Cada a帽o, Eva repart铆a juguetes a ni帽os que esperaban su turno en largas colas. Las entregas ten铆an tambi茅n estampitas postales de Per贸n y Evita con leyendas tales comoObsequio a nuestros queridos descamisaditos鈥 o 鈥淧er贸n cumple鈥.

Los repartos de juguetes se llevaban a cabo con la intervenci贸n del Correo Nacional, cuyas oficinas se constitu铆an en sede, al igual que escuelas, comisar铆as, sindicatos, hogares y hospitales. La Ciudad Infantil 鈥淎manda Allen鈥 y la residencia de Olivos fueron tambi茅n puntos de distribuci贸n.

Desde la Secretar铆a de Industria y Comercio se dispuso que en todas las jugueter铆as del pa铆s hubiera una mesa de oferta con juguetes a mitad de precio durante el per铆odo de las fiestas para aquellas familias menos pudientes.

La Fundaci贸n

La Fundaci贸n Eva Per贸n naci贸 con el objetivo de proporcionar asistencia social, y creada por la esposa del presidente Juan Domingo Per贸n funcion贸 desde 1948 hasta 1955, cuando la Revoluci贸n Libertadora puso fin a su accionar.

Los fondos de la Fundaci贸n proven铆an de aportes de distinta 铆ndole: estaban los obligatorios impuestos por leyes nacionales sobre los jornales de los obreros argentinos dos veces al a帽o, un porcentaje de las entradas anuales de actividades administradas por el estado -Loter铆a Nacional, los casinos y las carreras de caballos-, y las donaciones de empresas privadas. Tambi茅n recib铆a fondos del Estado y utilizaba inmuebles, personal y medios de transporte del mismo.

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