HISTORIAS DE CRÓNICA

De casi sufrir una muerte brutal en su infancia a ser uno de los mejores cantantes del mundo: la impactante vida de Roberto Carlos

El cantautor es uno de los más famosos de América latina, pero pese a la fama ha tenido que sobrellevar acontecimientos completamente dramáticos. Conocé todos los detalles de su presente, en la nota. 

Roberto Carlos Braga Moreira, conocido popularmente como Roberto Carlo o “el rey de Brasil”, es sin duda uno de los cantantes más importantes que ha visto nacer Latinoamérica, ya que ha marcado desde hace décadas la vida de miles de personas de la región, que han vivido sus primeros noviazgos al ritmo de sus baladas. Más allá de sus innumerables éxitos al rededor del mundo, carga en sus espaldas una difícil historia de vida que está atravesada por la tristeza, la enfermedad, la muerte y la soledad. 

El éxito del cantautor brasileño fue de tal envergadura, desde finales de los años sesenta, sus álbumes no llevaban ningún título, sino que simplemente tienen su nombre. También cabe destacar que sus temas se volvieron clásicos de la música internacional porque pudo sobreponerse al idioma y supo abordar temas sociales que sucedían en distintos países y que eran de gran preocupación para la población. A pesar de esa popularidad, su larga trayectoria no ha sido precisamente un camino color de rosas. 

Roberto Carlos inició su carrera cuando era adolescente. 
Una infancia complicada 

Nació en Cachorro do Itapemirim, en el estado de Espíritu Santo, Brasil. Su familia era de clase media-baja y siempre lo incentivaron a seguir sus sueños, pero cuando tenía seis años su vida cambio para siempre. Mientras regresaba de una fiesta patronal de la localidad, una locomotora lo atropelló y lo dejó con un estado de salud sumamente delicado, de hecho, le amputaron una parte de una de las piernas. Si bien tanto él como su familia, le pusieron "garra" para salir adelante, la realidad es que gran parte de su vida se vio condicionada debido a que se vio obligado a mantener una prótesis ortopédica que no le permite hacer muchos movimientos.

Gracias al apoyo de su círculo cercano, el resto de la infancia y la adolescencia de Roberto Carlos transcurrió sin más sufrimiento. Desde que era pequeño, supo que quería ser artista, por eso estudió música en el conservatorio, pero a mediados de los años cincuenta, se trasladó con su familia a Lino de Vasconcelos, Río de Janeiro, donde trabajó como auxiliar administrativo en el Ministerio de Hacienda y conformó un grupo de música moderna que se presentaba en distintos bares y clubes de la ciudad. Una noche, el destino le dio una gran sorpresa y conoció a Erasmo Carlos, un conocido compositor, y confió en su talento y le dio la primera oportunidad profesional. 

La familia de Roberto Carlos era de clase media. 
El comienzo de una estrella 

Aunque parezca extraño, Roberto Carlos inicio su carrera como cantante de rock. Sin embargo, tiempo después, cuando el músico conoció a Carlos Imperial, uno de los periodistas y escritores más importantes de la época, por recomendación de este hombre decidió cambiar de género musical y decidió explotar la bossa nova, un ritmo caribeño que es bien típico de Brasil. El primer disco fue un rotundo fracaso, por eso lo despidieron de la discográfica y volvió a su puesto en el Ministerio. 

Después de pasar por la frustración, el productor musical consiguió una nueva discográfica, pero lo obligó a grabar dos baladas románticas que había compuesto hace unos años y tuvo tanta mala suerte que ninguno de los temas pego, sin embargo, esta vez no despidieron al joven intérprete. Pese a la desilusión, los representantes del lugar lo hicieron participar en programas de televisión y radiofónicos que eran muy famosos en aquel entonces. Fue allí cuando el cantante se pudo instalar dentro de la industria como interprete de rock and roll suave y en pocos meses se convirtió en un ídolo teen.

Roberto Carlos es de los pocos cantantes que no le ponen nombre a sus álbumes. 
El éxito de un cantante popular que traspaso las fronteras de América Latina

Desde la década del 60, Roberto Carlos se convirtió en una estrella latina. El éxito de ventas de sus cds, la adoración de los fans y la aceptación del público en general, hicieron que la carrera del cantante fuera viento en popa y a gran escapa. A pocos años de su lanzamiento, ya era considerado "el rey de la canción latina" y el cantautor más famoso de la historia de Brasil, gracias a los 140 millones de discos vendidos en menos de 10 años

Asimismo, sus canciones se convirtieron en clásicos de la industria musical mundial, sobre todo su tema "Millón de amigos", que lo llevo a ser conocido no solo en los países de la región sino también en estados de Europa y hasta Asia, de hecho, fue durante mucho tiempo el único cantante de habla hispana que ganó el Festival de la Canción de San Remo en Italia. También cabe destacar que ha compartido escenario y sus melodías fueron reproducidas por reconocidos intérpretes internacionales como el mismísimo Frank Sinatra. 

Las desgracias que marcaron su vida

Pese a la fama y el éxito, cada paso que dio en su larga trayectoria ha sido acompañado de angustia, tormento y un total desconsuelo. Mientras que iniciaba su carrera como cantante, tuvo la amarga noticia de que su primera esposa, Cleonice Rossi, fue diagnosticada con un fuerte cáncer. Si bien se le hizo diferentes tratamientos, en 1990, la enfermedad pudo más que la esperanza de la pareja y falleció

Luego de mucho dolor, Roberto Carlos conoció a María Rita Simões Braga, con quien se casó felizmente, pero 4 años más tarde también fue diagnosticada de cáncer. Se intentó salvar la vida de la mujer, pero su estado de salud era muy delicado porque el padecimiento estaba muy avanzado. Finalmente, también murió y dejo en su paso una gran tristeza que casi saca al cantante de la industria musical

3 de las esposas de Roberto Carlos fallecieron por cáncer. 

Como si todo el dolor que había pasado el cantautor fuera poco, su tercera esposa, Maria Lucila Torres, también estuvo envuelto en grandes tristezas. La pareja estaba en su momento de mayor esplendor porque se habían enterado de que serian padres de un hijo, pero el cáncer llego y colmó la felicidad. Unos días antes de ese trágico desenlace, el músico reconoció al nene a quien llamaron Rafael. Tras una dura lucha contra la enfermedad, la joven esposa falleció. 

Tras la muerte prematura de su primera mujer, quien era madre de 4 de sus hijos, se sumó que a uno de ellos, Segundinho, padece de una grave enfermedad ocular que le hizo perder la visión. Muchos años después, el mismo cantante fue diagnosticado de Trastorno Obsesivo Compulsivo que es un padecimiento del tipo psicológico que afecta sobre todo su vida diaria. A pesar de las dificultades que conlleva este trastorno, Roberto Carlos ha conseguido controlarlo con ayuda de una psicóloga

Roberto Carlos con sus hijos. 

 

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