"Galgueros" protestan por la regularizaci贸n de las carreras de galgos: 驴Por qu茅 son ilegales y por qu茅 contin煤an sucediendo?
Desde el 2016, la organizaci贸n de estos eventos es un crimen en todo el territorio argentino, con una pena de hasta 4 a帽os de prisi贸n. A pesar de la ley, la pr谩ctica de hacer correr a los perros contin煤a de manera clandestina a lo largo del pa铆s.
Como todos los a帽os desde la creaci贸n de la ley聽27.330 en contra de las carreras de animales, un n煤mero de "galgueros" se reunieron en las calles de La Pampa聽para defender la "libertad de vivir su cultura, su tradici贸n, sus costumbres". As铆 lo declar贸 la Asociaci贸n Civil Galguera Pampeana en su convocatoria a una nueva marcha "para ser libres".
Los reclamos por la regularizaci贸n de las carreras de galgos por parte de aquellos que las realizan de manera clandestina no son nuevas. A pesar de haber sido penalizadas en 2016, las carreras de galgos contin煤an siendo una realidad a lo largo y ancho del territorio argentino, con los organizadores defendiendo lo que ellos consideran un ejercicio de sus derechos civiles.
Buscando pasar las carreras ilegales como una "pr谩ctica deportiva", la聽organizaci贸n聽a favor de las carreras de galgos reconocida como objeto social en el Registro provincial contin煤a abogando por "la regulaci贸n de la actividad" que contin煤an realizando en la clandestinidad.
En respuesta a las movilizaciones, un n煤mero de asociaciones por聽los derechos animales tambi茅n salieron a las calles de La Pampa, en defensa de la ley que protege a los galgos de los abusos proliferantes en las carreras. Para comprender la gravedad del debate que contin煤a a煤n despu茅s de la ley, primero debemos conocer la cruel naturaleza de las carreras de galgos.
Autitos de carrera: las carreras de galgos en la ArgentinaAntes de que el debate llegara a la C谩mara de Diputados, la sociedad argentina conoc铆a poco de las carreras de galgos. Fueron las organizaciones civiles y los mismos vencinos que presenciaron los eventos quienes comenzaron a compartir la realidad que escond铆a una "tradici贸n" arraigada en varios puntos del pa铆s. A trav茅s de las redes sociales, las condiciones de los galgos comenzaron a ser objeto de titulares en medios de todo el pa铆s.
驴Qu茅 se descubri贸 de ese "mundo"? Adem谩s de las apuestas ilegales y el juego clandestino, el pa铆s descubri贸 el horror:聽perros drogados, con los musculosos atrofiados por la aplicaci贸n de esteroides; cuerpos descartados al costado de la ruta o colgados de un聽谩rbol cuando no rend铆an como se esperaba; hembras encerradas y obligadas a reproducirse toda su vida, como m谩quinas dispensadoras de autitos de carrera.
La realidad de los galgos golpe贸 en la cara a la sociedad argentina. La conmoci贸n lleg贸 a varias personalidades del espect谩culo, quienes tomaron la causa de la defensa de los galgos, y lleg贸 a estar en boca del entonces聽presidente Mauricio Macri y la gobernadora de Buenos Aires, Mar铆a Eugenia Vidal, quienes tambi茅n salieron a abogar por una ley que acabara con las carreras.
Los legisladores debatieron, dejaron sus votos, y un 16 de noviembre del 2016 se estableci贸 la Ley聽27.330. De esta manera, qued贸 prohibida la organizaci贸n de carreras聽de perros de cualquier raza y pelaje en todo el pa铆s, con penas de prisi贸n que van de tres meses a cuatro a帽os y multas de hasta 80 mil pesos. Sin embargo, las denuncias siguieron聽llegando.
Can贸dromos clandestinosHace apenas un mes, poductores agropecuarios del partido bonaerense de Chascom煤s denunciaron que聽grupos organizados de personas arriban de distintos lugares del pa铆s para realizar en sus campos carreras de galgos y caza furtiva de animales aut贸ctonos.
"Son personas que organizan estos tours de carreras/cacer铆as a trav茅s de las redes sociales. Trasladan a quienes pagan el servicio en combis, autos o camionetas particulares hacia las zonas rurales donde existen menos controles. Es una organizaci贸n il铆cita que lucra en nuestros campos", inform贸 el productor聽Manuel Anchorena en di谩logo con La Naci贸n.
Como el caso de Cahscom煤s, hay cientos. Organizaciones clandestinas buscan espacios para armar sus can贸dromos, hip贸dromos reducidos en tama帽o, para largar a correr a los galgos detr谩s de una liebre. Las protestas que hoy ocuparon las calles de La Pampa son evidencia de que la "tradici贸n" galguera contin煤a viva en la Argentina.