Ni Luján ni Gouin: el pueblito cerca de CABA que esconde un gran tesoro arquitectónico
Ubicada a 125 kilómetros de la Capital Federal, esta localidad bonaerense es ideal para quienes buscan una escapada con historia, atractivos únicos y una rica gastronomÃa. Entre sus propuestas, se encuentra una antigua edificación diseñada por un reconocido arquitecto, que sin duda cautivará a los visitantes.
A lo largo de la provincia de Buenos Aires hay diversas localidades, muchas desconocidas por los ciudadanos, que invitan no solo a conocer rincones nuevos y a sumergirse en relatos con gran carga de antaño, sino también a organizar escapadas para descansar de la rutina y alejarse del fatÃdico ruido de la ciudad. AsÃ, entre las múltiples opciones, se encuentra un pequeño pueblo con un gran tesoro arquitectónico que sorprende por su belleza y el valor histórico de sus edificaciones.
Se trata de un lugar mágico que parece perdido en el tiempo, pero que oculta una increÃble infraestructura que ambienta al presente como si se estuviese viajando en una máquina de época hacia el pasado. Su principal atractivo no es solo la gastronomÃa tÃpica del campo y su entorno rodeado por el verde de sus pastizales, sino una majestuosa capilla creada por un reconocido arquitecto que creo grandes obras destacadas para la argentina.Â
Escapada: El pueblito mágico escondido a pocos kilómetros de CABA que contiene una gran infraestructuraAntonio Carboni es un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires, ubicado a unos 125 kilómetros de Capital Federal y caracterizado por su historia vinculada con la arquitectura y la belleza de sus edificaciones. A pesar de su tamaño, se destaca por ser un destino tranquilo con un ambiente rural perfecto para desconectar de la rutina y del ruidoso movimiento de la ciudad.Â
Rodeado de pastizales verdes y llanuras y cercano a otras localidades como Elvira y Lobos, que también merecen una recorrida, este pueblo, ofrece una experiencia detenida en el tiempo, en una época anterior, donde los lugares que la conforman preservan los encantos de su pasado, permitiéndole diferenciarse de otras zonas aledañas.Â
Fundado a fines del siglo XIX gracias a la generosidad de Carboni, uno de sus pobladores que donó tierras para construir una estación de tren, dando origen a la localidad, este espacio fue creciendo a pasos agigantados, constituyéndose en una joyita para visitar en cualquier momento del año. AsÃ, lo que más la hace resaltar, es decir, su verdadera marca de identidad, es la Parroquia La Sagrada Familia, diseñada por el reconocido arquitecto Alejandro Bustillo, quien también se ganó su reconocimiento por obras como el Hotel Llao Llao o el Banco Nación de Buenos Aires.Â
Esta iglesia, construida en 1928, tiene un estilo románico que la hace destacar en medio del campo y pinta de colores a la ciudad. Sus fachadas fueron traÃdas desde Europa, y el reloj de la torre, que marca el ritmo de sus habitantes, fue restaurado en el año 2016 como parte de un proyecto para mejorar la localidad.Â
Otras actividades que se pueden disfrutar, son las caminatas por sus armoniosas calles, dónde se encontrarán con el centro del pueblo, acompañado de sus antiguas casitas de ladrillos, la estación de tren con su enamoradiza casilla y otros monumentos que referencian a su historia. Para los que buscan más contacto con la naturaleza, hay unas lagunas cercanas y estancias que ofrecen opciones para acercarse a la vida silvestre y tomar aire fresco.
En cuanto a la gastronomÃa del lugar, los visitantes encontrarán un particular restaurante de campo con platos tradicionales que combinan lo mejor de la cocina argentina, con platillos reconfortantes que sin dudas les harán recordar a la cocina de la abuela. Además, en las afueras del pueblo, se pueden encontrar pequeñas fábricas familiares que elaboran quesos y fiambres artesanales, ideales para llevarse un recuerdito de campo.Â
¿Cómo llegar a Antonio Carboni desde CABA?El viaje en auto hasta allà toma poco más de dos horas y es muy directo. Si salÃs desde la Ciudad de Buenos Aires, tenés que tomar la Riccheri y conectar con la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Después, seguÃs por la Ruta Nacional 205 hasta llegar a la intersección con la Ruta Nacional 41, que se conecta con la Ruta Nacional 40 y desde allÃ, solo tenés que seguir el camino hasta llegar a la entrada de Antonio Carboni.