Ni San Pedro ni Carlos Keen: el pueblito a pocos minutos de CABA que se destaca por su gastronomía y ofrece mucha tranquilidad
Se trata de un destino “perdido en el tiempo”, ideal para una escapada de relajación, que se ubica a tan solo una hora de Capital Federal. Conocé de cuál se trata y todo lo que ofrece.
Durante el año, aunque los feriados sean pocos y los fines de semana pasen sumamente rápido, hay algo que no se negocia: la posibilidad de organizar escapadas breves a zonas aledañas a la ciudad, para descansar y desconectar por lo menos unas horas de las responsabilidades y volver renovados a la rutina.
Así, para los que quieren visitar nuevas localidades sin alejarse mucho de la Capital Federal, existe un pueblito con una gran oferta gastronómica y mucha historia de por medio para conocer en cualquier momento.
Se trata de un destino caracterizado por su gran tranquilidad y sus infraestructuras de época, que parecen no hacerlo avanzar en el tiempo y dejarlo en un período dónde la vida era más lenta y sin tanto ajetreo de sus habitantes.
Como si estuviese sacado de un cuento de historia, este pueblo menos tradicional que otros como San Pedro o Moreno, es ideal para los que quieren una huida familiar rápida sin pasar muchas horas arriba del auto.
Cortines, también conocido como Cortinez, es un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires, ubicado a unos pocos kilómetros de Luján, destacado por su tranquilidad y su encanto que hace viajar a otros tiempos. Invita a sus visitantes a sumergirse en una locación que parece sacada directamente de los libros de historia argentina.
Sus calles arboladas, sus casas bajas hechas de ladrillo y la estación de tren que embellece el centro de la ciudad, la vuelven un destino ideal para desconectar del ritmo y disfrutar de un ambiente más relajado, dónde la multitud de gente nunca llega a ser extrema.
Esta zona mantiene su esencia intacta gracias a sus vecinos, que intentan cuidar la costumbre con sus relatos y reciben a los turistas con una calidez que hace sentir agradable la bienvenida. Su historia, como la de muchos otros pueblitos de la provincia, está vinculada con la llegada del ferrocarril, instalado en el año 1888, transporte que permitía conectar a Buenos Aires con el interior del país y preservar el intercambio con el exterior.
De este modo, cabe recordar que la localidad lleva su nombre por Segundo José Santiago Cortines, un político sanjuanino que tuvo un rol importante en el cargo presidencial y fue parte de la fundación de la vecindad. Aunque con el paso de los años el tren dejó de funcionar, su pictórica estación quedó como vestigio de una época de esplendor.
Entre las actividades que se pueden hacer, se encuentran las caminatas por sus calles, las recorridas del boulevard que está rodeado de árboles milenarios, e incluso las visitas a la capilla del Santo Cristo, que si bien es un templo simple sin tantos detalles, cuenta con una gran historia por descubrir.
Para los que prefieren un paseo con un toque más especial, pueden hacerlo en bicicleta con una experiencia por la naturaleza más amena. De todos modos, uno de los grandes atractivos del pueblo es su gastronomía, ya que cuenta con múltiples restaurantes que ofrecen comida casera en espacios ambientados en otros tiempos, que preservan la esencia de los antiguos almacenes de campo.
¿Cómo llegar a Cortines desde CABA?Si vas en auto, tenés que tomar la Autopista Acceso Oeste hasta Luján y luego continuar por la Ruta Nacional 7 unos kilómetros más, hasta llegar al pueblo. El viaje dura aproximadamente una hora, dependiendo del tráfico.
Si preferís ir en tren, podés tomar el San Martín desde la estación de Retiro hasta Luján, y desde allí combinar con un auto o taxi hasta Cortines. Aunque el tren ya no se detiene en la estación del pueblo, sigue siendo una opción para acercarse de forma económica al barrio.

