Donald Trump lanzó una dura advertencia a Irán y amenazó con intensificar los bombardeos si continúan los ataques en el estrecho de Ormuz
El mandatario estadounidense advirtió a Irán que intensificará las operaciones militares si se mantienen los ataques en la estratégica vía marítima tras una nueva ofensiva del Comando Central de Estados Unidos contra objetivos iraníes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles una nueva advertencia contra Irán al asegurar que su gobierno intensificará las operaciones militares si se repiten los ataques contra buques en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial y el transporte de petróleo.
La declaración del mandatario se produjo luego de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informara una ofensiva contra objetivos iraníes como respuesta a los recientes ataques contra embarcaciones comerciales que navegaban por la estratégica vía marítima.
Ante esto, Trump afirmó que cualquier nueva agresión tendrá consecuencias "mucho peores" y difundió imágenes y videos de las operaciones militares, aunque posteriormente se aclaró que parte del material compartido no correspondía a los hechos más recientes.
A su vez, el gobierno iraní denunció en las últimas horas que los nuevos bombardeos estadounidenses representaron una violación del alto el fuego que ambas partes habían alcanzado previamente.
Además, la Guardia Revolucionaria aseguró haber respondido con ataques mediante misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en países del golfo Pérsico.
Durante la cumbre de la OTAN, Trump sostuvo que la tregua con Teherán había llegado a su fin y descartó, por el momento, retomar negociaciones. En ese sentido, el mandatario también aseguró que Irán intentó comunicarse con Washington para alcanzar un acuerdo, aunque expresó dudas sobre la voluntad del régimen iraní de cumplir cualquier compromiso.
En tanto, la escalada del conflicto generó gran preocupación en la comunidad internacional. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, instó a ambas partes a abandonar la confrontación militar y resolver sus diferencias mediante la vía diplomática para evitar una crisis regional de mayor magnitud.
El aumento de la tensión también tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos. El precio internacional del petróleo registró fuertes subas debido al temor de que el conflicto afecte el tránsito por el estrecho de Ormuz, un corredor por el que circula una parte significativa del suministro mundial de crudo.
En ese contexto, los países miembros de la OTAN reiteraron su respaldo a la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y reclamaron que Irán se abstenga de desarrollar armas nucleares. Mientras tanto, Estados Unidos mantiene un importante despliegue militar en Medio Oriente y la situación continúa es seguida de cerca por la comunidad internacional ante el riesgo de una nueva escalada bélica.

