"Volví a nacer": aseguró el sereno venezolano rescatado tras pasar ocho días bajo los escombros
Hernán Gil quedó inmovilizado entre los escombros de un edificio derrumbado por el sismo de 7,5 grados en La Guaira. Luego de que los rescatistas lo hallaran, esperó cinco días para ser liberado.
Hernán Gil, un empleado de seguridad de 43 años que quedó sepultado entre los escombros tras los terremotos en Venezuela reveló cómo sobrevivió durante ocho días hasta ser rescatado en una maniobra milagrosa.
El trabajador relató desde el hospital donde se recupera de sus heridas, el pánico que atravesó en esos primeros segundos en que la tierra tembló y en las horas posteriores, cuando llegó a perder toda esperanza.
En el momento del primer terremoto, registrado el 24 de junio alrededor de las 18 horas, el venezolano se encontraba en el subsuelo del edificio Sol Marina Garden que colapsó de inmediato. "Ya el segundo fue fuertísimo", recordó Gil en diálogo con AFP.
El movimiento inicial lo hizo perder el conocimiento, luego, al recuperar la lucidez se halló en un entorno de nula visibilidad. "Quedé como inconsciente en el momento. Cuando desperté, todo estaba oscuro (...) De ahí pa' allá todo era incertidumbre", detalló.
Gil quedó atrapado en un espacio mínimo que quedó en el cruce de las paredes derrumbadas. Su cuerpo quedó posicionado de rodillas, con las piernas atrapadas en la silla de oficina que utilizaba antes del colapso. "Sentía que la pared me estaba completamente arrollando", remarcó el operario.
Durante las primeras horas, el hombre intentó establecer comunicación con la superficie gritando, pero ante la falta de respuesta se puso a rezar: "Recé mucho. Clamé a Dios, y le dije Dios mío ‘¿por qué a mí? ¿por qué así? por favor permíteme por lo menos ver a mis hijos'", recordó.
A causa del aislamiento, el operario perdió la noción del tiempo, mientras brigadas de rescatistas de Venezuela, México, Estados Unidos, Chile y Argentina buscaban sobrevivientes. En el exterior, las tareas contaban con el apoyo de su esposa, Gusbimar González.
En aquellos momentos de terror, "se me dieron muchos recuerdos", reconoció. Pensó en sus hijos y en su padre fallecido.
Hacia el tercer día después de la catástrofe, Gil detectó vibraciones y pisadas en los niveles superiores, aunque sabía que la distancia era considerable. El hombre comenzó a gritar y así logró dar señales de vida.
Tras ser localizado, los trabajos de extracción demoraron cinco días. Durante ese lapso, brigadas de salvamento de Chile y los Estados Unidos lograron acercarle una vía de hidratación endovenosa que fue la clave para mantenerlo con vida.
A pesar del encierro prolongado, Gil aseguró que lo más difícil fue salir: "¡Volví a nacer! Fue un milagro", exclamó el operario tras ser retirado de la fosa.
Ahora se recupera en un centro hospitalario, acompañado por su esposa y en comunicación con sus familiares. Sufrió traumatismos en los miembros inferiores y en el globo ocular derecho, además de episodios prolongados de pérdida del conocimiento.
Tras el trauma, Gil afirmó que no volverá a trabajar en espacios subterráneos.

