Crisis textil: la industria nacional se desploma por el golpe al bolsillo y el auge de las plataformas chinas
El sector indumentaria registró una fuerte caída en los últimos meses, acumulando dos años de retroceso. Crónica dialogó con comerciantes.
Por Francisco Nutti
@franNutti
La industria textil argentina atraviesa una de sus peores crisis en años, caracterizada por una combinación recesiva: la caída sostenida del consumo interno y el auge de los productos importados a precios inigualables por plataformas digitales como Shein y Temu e incluso Mercado Libre que decidió incursionar en el negocio asiático.
Según datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CAI), las ventas del sector registraron una caída interanual del 8,4% durante los primeros meses de 2026, consolidando una tendencia negativa que se arrastra desde 2024. En diálogo con Crónica, comerciantes relataron cómo afrontan la crisis y qué hacen para subsistir.
"Con las plataformas chinas es imposible competir. Hoy está entrando mercadería a muy bajo costo porque producen en muchísima más cantidad, entonces venden regalado para destruir la industria nacional, consolidarse en el mercado y después poner los precios que quieren ellos", señaló a este medio Camilo Alan, fabricante textil y dueño de un outlet en calle Aguirre, en el barrio porteño de Palermo.
Por otro lado, opinó sobre la declaración del presidente, Javier Milei, quien hace unos días señaló que "cambió el consumo" y que por eso ya no se comercializa como antes. "Lo que dice el Presidente no es lo que opina la clase media ni las Pymes. Este hombre paró el consumo tanto de la industria textil como de la gastronomía y otros sectores. A la gente directamente no le alcanza para consumir nada", destacó.
Desde que comenzó mayo el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) en la Argentina para trabajadores mensualizados es de $363.000, mientras que para los jornalizados, el valor por hora es de $1.789, una suma irrisoria si se tiene en cuenta que una familia tipo (dos adultos y dos hijos) necesitó este mes ingresos superiores a $1.500.000 mensuales para no ser considerada "pobre".
La radiografía del sector muestra un escenario de "crisis terminal", donde ocho de cada diez empresas textiles señalan a la falta de demanda como su principal problema. En contrapartida, las importaciones de prendas terminadas a través de couriers volaron, acumulando un crecimiento exponencial que ha transformado los hábitos de consumo de los argentinos, quienes buscan opciones más económicas frente a la pérdida de poder adquisitivo.
Marcelo, comerciante de ropa femenina en el barrio de Balvanera, precisó que su situación es extrema. "No vendemos nada. Pasamos horas sin que entre una clienta o muchas vienen, preguntan y se van. Es cierto que hoy por Internet se consigue todo más barato aunque es verdad también que en la calle no hay un mango", describió.
El "Efecto Shein" y el quiebre de la cadena local
Un informe de la Fundación Pro Tejer advirtió que China ya representa el 70% del mercado textil importado en el país. Estas plataformas operan con escasa carga tributaria en comparación con la industria nacional, lo que genera una competencia desigual.
Una recorrida de Crónica comprobó que en un comercio de barrio las camperas abrigadas para el invierno rondan los $89.900, mientras que modelos similares en las plataformas chinas cotizan alrededor de $50.000; un buzo de algodón frizado cuesta en un local de ropa unos $34.900, y en Internet el mismo se puede conseguir a $22.000. Por su parte un pantalón térmico en un outlet argentino varía en los $49.900, en cambio por la web hay opciones alrededor de los $25.000.
El fenómeno se apalancó en la flexibilización aduanera y del régimen "puerta a puerta", permitiendo el ingreso masivo de ropa a precios de entre 3 y 5 veces menores que en el mercado local. "La imposibilidad de competir se agrava al subsidiar el trabajo chino en lugar de apostar por el trabajo argentino", señalaron fuentes empresariales, destacando que el costo de producción local se ve asfixiado por la presión impositiva.
Cierres masivos y pérdidas de empleo
La paralización del sector productivo local ya tiene consecuencias directas sobre el empleo. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), se perdieron al menos 20 mil puestos de trabajo desde diciembre de 2023.

