Chipá relleno: la receta fácil y deliciosa para acompañar los mates sin gastar de más
Con pocos ingredientes y un paso a paso sencillo, esta receta de chipás rellenos es ideal para disfrutar con unos ricos mates, compartir en reuniones o como “snack” casero.
Receta para hacer chipa rellenos de queso, muy fáciles y deliciosos para cualquier ocasión.
Los chipás o chipas rellenos son una variante irresistible del clásico pan de queso paraguayo que se volvió un infaltable en la gastronomía argentina. Su combinación de masa esponjosa con un centro cremoso los convierte en una receta perfecta para el mate, una picada o incluso una merienda diferente.
Receta: cómo hacer chipás rellenos, paso a paso
Ingredientes
250 gramos de fécula de mandioca.
150 gramos de queso rallado (puede ser reggianito, sardo o a gusto).
100 gramos de queso cremoso o mozzarella para el relleno.
2 huevos.
50 gramos de manteca o margarina.
1 cucharadita de polvo de hornear.
100 mililitros de leche.
Sal a gusto.
Mirá cómo es el paso a paso para hacer estos deliciosos chipás rellenos.
El paso a paso
Mezclar los ingredientes secos: en un bol, colocar la fécula de mandioca, el queso rallado, la sal y el polvo de hornear.
Agregar los ingredientes húmedos: incorporar la manteca derretida, los huevos y la leche. Amasar hasta obtener una masa homogénea y suave.
Dividir la masa en pequeñas porciones y formar bolitas.
Rellenar: hacer un hueco en cada bolita y colocar un cubito de queso cremoso o mozzarella. Cerrar bien para que el queso no se escape al hornearse.
Hornear en una bandeja enmantecada a 180 grados durante 20 minutos, hasta que los chipás estén dorados por fuera.
Dejar enfriar unos minutos antes de servir y disfrutar.
Tips para un chipá perfecto
Usar quesos de buena calidad: el relleno marcará la diferencia en el sabor, por lo que se recomienda optar por mozzarella, provolone o incluso un queso azul para un toque más intenso.
No te excedas con la humedad: la masa del chipá necesita ser compacta y maleable. Si agregás demasiada leche o huevos, puede quedar muy pegajosa y difícil de manejar. Sumá los ingredientes líquidos de a poco hasta lograr una textura homogénea.
Experimentá con otros rellenos: si querés innovar, podés hacer versiones con jamón y queso, hierbas, tomate seco, aceitunas o hasta relleno de carne y cebolla caramelizada.
Respetar el tiempo de horneado: si se cocinan de más, los chipás pueden quedar duros. La clave es que estén dorados por fuera pero esponjosos por dentro. Deben cocinarse a una temperatura media (180 grados) para lograr una cocción uniforme y evitar que el exterior se dore demasiado rápido sin cocinarse por dentro. No uses el horno demasiado fuerte, porque pueden quedar crudos por dentro.
Servir tibios: al salir del horno, el queso estará derretido y la textura será perfecta para disfrutarlos al máximo.