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Cómo hacer tortas fritas saborizadas caseras y ganarte el aplauso en cada mateada

La receta de tortas fritas caseras con un giro creativo puede levantar cualquier tarde. Acá te mostramos ideas simples para darles sabor, aroma y personalidad sin complicarse.

Las tortas fritas son mucho más que una receta: son un ritual argentino. Aparecen cuando llueve, cuando hay mate recién cebado o cuando pinta la nostalgia de la cocina de la abuela. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y con ese perfume inconfundible que invade toda la casa.

Aunque la versión clásica con grasa y harina sigue siendo imbatible, las tortas fritas saborizadas permiten jugar, innovar y adaptarlas a distintos gustos sin perder la esencia. Un toque de azúcar y canela, ralladura de cítricos, queso o incluso hierbas las transforma en algo especial.

     

En esta receta vas a aprender cómo hacer tortas fritas caseras paso a paso y, además, varias ideas fáciles para saborizarlas, tanto dulces como saladas, usando ingredientes simples y bien nuestros.

El origen de las tortas fritas se remonta a las cocinas rurales del Río de la Plata, donde se aprovechaban ingredientes básicos: harina, grasa, agua y sal. Eran económicas, rendidoras y perfectas para alimentar a familias grandes. Con el tiempo se volvieron un símbolo cultural, ligadas al mate, la lluvia y el encuentro.

Las versiones saborizadas son una adaptación moderna, nacida de la creatividad casera. No rompen con la tradición, sino que la amplían: la misma masa noble de siempre, pero con pequeños agregados que marcan la diferencia.

Paso a paso para hacer tortas fritas saborizadas, bien crocantes y sabrosas

1. Preparar la base de la masa.

En un bol grande colocá la harina junto con la sal.  Si vas a hacer una versión dulce, este es el momento de sumar una cucharada de azúcar.  Mezclá bien para que todo quede parejo.

2. Incorporar la grasa o el aceite.

Agregá la grasa derretida (o el aceite) y empezá a integrar con la mano, frotando un poco la harina para que se humedezca.  Esto ayuda a lograr una textura más tierna.
Las tortas fritas caseras saborizadas son ideales para acompañar una merienda salada. 

3. Sumar los saborizantes elegidos.

Acá está la magia: ralladura de limón o naranja, canela, vainilla, queso rallado, pimienta, romero picado o incluso un poco de ajo en polvo.  Usá poca cantidad, la idea es perfumar, no tapar el sabor.

4. Agregar el agua y formar la masa.

Andá incorporando el agua de a poco hasta lograr una masa suave, que no se pegue en las manos.  Amasá unos minutos hasta que quede lisa.  Tapá y dejá descansar 15 a 20 minutos.

5. Estirar, pinchar y dar forma.

Dividí la masa en bollitos, estiralos con palote hasta que queden de unos 3 a 5 mm.  Haceles un agujerito en el centro para que se cocinen parejo y no se inflen.

6. Freír en su punto justo.

Calentá abundante grasa o aceite a fuego medio.  Freí las tortas fritas de a una o dos por vez, dándolas vuelta hasta que estén bien doradas.  Retirá y apoyá sobre papel absorbente. El cierre perfecto para una receta que invita a probar y repetir

Las tortas fritas saborizadas son ideales para salir de la rutina sin perder lo casero. Con una misma masa base podés hacer varias versiones en una sola tanda y sorprender a todos en la mesa. Como tip final, podés:

Espolvorear las dulces con azúcar y canela apenas salen del aceite. Acompañar las saladas con queso crema, dulces o algún dip. Hacer una versión más liviana al horno, pincelándolas con aceite.
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