INFALTABLES

Deliciosa receta de facturas hojaldradas con dulce de leche para los mates del Día del Padre

Crujientes por fuera, suaves por dentro y con una explosión de dulce de leche, estos cuadraditos de hojaldre son una receta simple que nunca falla, perfectos para homenajear a papá en su día.

En cada panadería argentina hay una factura que nunca falta y siempre desaparece primero: los cuadrados hojaldrados de dulce de leche. Clásicos, tentadores y con ese sabor inconfundible, son una de las recetas favoritas de grandes y chicos para disfrutar en cualquier merienda familiar, por lo que si estás pensando cómo agasajar a papá en el Día del Padre no hay mejor elección que ésta.

Con su masa crujiente que se desarma en la boca y ese corazón generoso de dulce de leche que explota al primer mordisco, estos bocadillos son ideales para los más golosos. Se pueden servir tibios, espolvoreados con azúcar impalpable, y acompañan perfecto un mate, un café con leche o una sobremesa entre risas.

Receta de facturas hojaldradas de dulce de leche para sorprender a papá en su día
 Receta de facturas hojaldradas de dulce de leche para sorprender a papá en su día

Lo mejor de todo es que estos cuadrados hojaldrados son muy versátiles, ya que podés prepararlos con anticipación y calentarlos justo antes de servir para que recuperen toda su frescura y sabor. Su combinación de texturas, entre la masa aireada y el dulce de leche cremoso, hace que cada bocado sea una pequeña celebración, típica de cualquier panadería de barrio.

Ingredientes:  2 tapas de tarta de hojaldre Dulce de leche repostero c/n 50 gramos manteca  1/4 taza azúcar impalpable Preparación:

-Primero, estirá un poco las tapas de hojaldre sobre una mesa limpia y lisa, dándoles forma rectangular o cuadrada para que queden parejas. Colocá una tapa sobre la mesa y pincelá toda su superficie con manteca derretida. Después, apoyá la segunda tapa encima, presionando suavemente para que queden bien pegadas.

-Volvé a pincelar la superficie superior con más manteca derretida y doblá la masa por la mitad. Repetí este proceso de pincelar y doblar unas tres veces, estirando la masa suavemente con el palo de amasar después de cada doblez para que quede bien fina y con varias capas crocantes.

-Cuando la masa esté lista, cortá los cuadrados del tamaño que prefieras, más o menos 6x6 cm está bien para bocados. Colocá la mitad de los cuadrados sobre una placa enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre ellos. Pinchá cada cuadrado apenas con un tenedor para que no suban demasiado.

-Poné una cucharadita de dulce de leche repostero en el centro de cada cuadrado. Cubrí con los trozos de masa restantes y sellá bien los bordes presionando con los dedos o un tenedor para que no se escape el dulce durante la cocción.

-Pincelá la superficie con manteca derretida para que queden bien dorados y brillantes y llevá al horno precalentado a 180 °C durante unos 20 a 25 minutos, hasta que estén bien dorados y crocantes. Sacalos, dejalos enfriar un poco, espolvorealos por encima con azúcar impalpable, este paso es opcional y disfrutalos tibios. 

Esta nota habla de: