PERFECTAS

Galletitas de queso: una receta rápida y económica que siempre sale bien

Ideales para acompañar el mate, una picada o el almuerzo, estas delicias caseras se preparan en pocos pasos, no requieren ingredientes raros y sorprenden por su sabor.

Las vacaciones de invierno nos reúnen en la mesa en todas las comidas del día. Entre desayunos largos, meriendas compartidas y picadas improvisadas, será clave encontrar recetas simples, rendidoras y sabrosas que se adapten a todos los paladares.

Un infalible de la gastronomía casera son las galletitas saladas. En esta ocasión, la versión con queso suma un plus irresistible: textura crujiente, sabor intenso y la posibilidad de acompañar desde un mate hasta una tabla de picada. Además, se preparan en pocos pasos y con ingredientes que seguro ya tenés en casa.

Ingredientes (ride para unas 30 galletitas aproximadamente): 200 gramos de harina común (000) 100 gramos de manteca (fría, en cubos) 150 gramos de queso rallado (tipo pategrás, reggianito o sardo) 1 huevo 1 pizca de sal 1 cucharadita de polvo de hornear (opcional, para que queden más aireadas) Pimienta, nuez moscada o pimentón (opcional, para saborizar)
Para un sabor más intenso, podés sumar queso azul, orégano seco o incluso unas semillas por encima antes de hornear. 
Preparación paso a paso:

1- En un bowl, mezclá la harina con la sal, el polvo de hornear y las especias (si usás). Agregá la manteca fría y desmenuzá con los dedos hasta lograr una textura arenosa. Incorporá el queso rallado y, por último, el huevo. Amasá suavemente hasta unir todos los ingredientes. Si la masa queda muy seca, podés sumar una cucharada de leche.

2- Envolvé la masa en film y dejala descansar en la heladera durante 20–30 minutos. Esto ayuda a que las galletitas mantengan su forma.

3- Estirá la masa sobre una superficie enharinada hasta que tenga unos 5 mm de espesor. Cortá con moldes, cuchillo o vaso. Podés hacer formas clásicas o divertidas.

4- Colocá las galletitas en una placa enmantecada o con papel manteca. Llevá a horno precalentado a 180°C por 15 a 20 minutos, o hasta que estén doraditas.

5- Una vez listas, dejalas enfriar en una rejilla. Se pueden guardar en frascos o latas herméticas por varios días.

Galletitas de queso súper sabrosas.  
Tips para que salgan crocantes, sabrosas y siempre bien: Usá manteca bien fría: esto ayuda a que la masa quede más firme y las galletitas conserven su forma durante la cocción. Si la manteca está blanda, la masa puede resultar demasiado pegajosa. Elegí quesos con sabor intenso: cuanto más sabroso el queso (tipo sardo, reggianito, parmesano), más ricas quedan. También podés combinar varios tipos para sumar profundidad de sabor. No trabajes demasiado la masa: amasá lo justo para unir los ingredientes. Si la trabajás mucho, puede desarrollar gluten y endurecerse al hornearse. Dejá reposar en heladera: al enfriar la masa, se relajan los ingredientes y se evita que las galletitas se deformen en el horno. Usá especias o hierbas a gusto: podés agregar pimentón, orégano seco, tomillo, pimienta negra o nuez moscada. Le dan un toque diferente y personal. Cuidá el grosor al estirar: para que se cocinen parejas, mantené un grosor de 5 mm aprox. Si están muy finas, se secan; si están muy gruesas, pueden quedar crudas en el centro. Conservación: guardalas en frascos herméticos o latas. Se mantienen bien durante 3 a 5 días, crocantes y sabrosas. ¿Querés congelar? Podés hacer la masa, envolverla y congelarla cruda hasta por 1 mes. Luego la descongelás en heladera, estirás y horneás normalmente.
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