A la hora de la merienda, no hay nada más reconfortante que el aroma de algo recién horneado o frito , sobre todo cuando recuerda a la cocina de la abuela . En esos momentos, las tradiciones familiares se hacen presentes en forma de dulces simples , pero irresistibles.
Un acompañante infalible son las chiacchiere , también conocidas como frappe o bugie, unas tiras finas de masa crujiente que se espolvorean con azúcar impalpable. Son perfectas para servir con café, mate o té, y una deliciosa alternativa a los pastelitos o buñuelos tradicionales .
Ingredientes para chiacchiere
250 g de harina 0000
30 g de azúcar
1 pizca de sal
30 g de manteca a temperatura ambiente
2 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla o ralladura de limón
1 chorrito de grappa, vino blanco o coñac (opcional)
Aceite neutro para freÃr
Azúcar impalpable para espolvorear
Harina, huevos, azúcar y manteca: pocos elementos para lograr un clásico irresistible.Â
Preparación paso a paso:
1. Mezclar los ingredientes secos
En un bol grande, colocar la harina, el azúcar y la pizca de sal. Hacer un hueco en el centro, como si fuera un volcán, para incorporar los ingredientes húmedos.
2. Incorporar los huevos y la manteca
Agregar los huevos y la manteca pomada en el centro. Mezclar con tenedor o espátula desde el centro hacia afuera, incorporando poco a poco la harina hasta formar una masa.
3. Aromatizar la preparación
Sumar la esencia de vainilla o la ralladura de limón, según el gusto, y, si se desea, el chorrito de licor (grappa, vino blanco o coñac), que realza el sabor y aporta una textura más crujiente.
4. Amasar y descansar la masa
Pasar la mezcla a la mesada y amasar unos 10 minutos, hasta que quede lisa, elástica y sin grumos.
Formar un bollo, envolverlo en film o cubrirlo con un paño húmedo y dejar reposar al menos 30 minutos a temperatura ambiente. Este paso permite que el gluten se relaje y la masa se estire sin romperse.
5. Estirar la masa bien fina
Dividir el bollo en dos partes para trabajar más cómodo. Estirar con palo de amasar o máquina para pastas hasta obtener un espesor de 2 milÃmetros aproximadamente. Cuanto más fina quede, más aireadas y crocantes resultarán las chiacchiere.
6. Cortar las piezas
Con un cuchillo o una rueda de pastas, cortar tiras rectangulares de unos 10 x 4 cm. En el centro, realizar un pequeño corte longitudinal (sin llegar a los bordes) para que no se inflen al freÃrse.
7. FreÃr correctamente
Calentar abundante aceite en una sartén profunda o cacerola. La temperatura ideal es de 170-180 °C (si no tenés termómetro, probá con un pedacito de masa: debe burbujear y dorarse en unos segundos).
FreÃr de a pocas piezas por vez, apenas 1 minuto por lado, hasta que tomen un tono dorado parejo.
8. Escurrir y enfriar
Retirar con espumadera y colocar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Dejar enfriar completamente antes de espolvorear el azúcar.
9. Espolvorear y disfrutar
Una vez tibias, cubrir generosamente con azúcar impalpable usando un colador fino. Servir solas o acompañadas con café, chocolate caliente o un vino dulce italiano.
 Cada vuelta de masa y cada burbuja dorada guardan el sabor de la cocina italiana más tradicional.
Consejos de la abuela italiana para unas chiacchiere perfectas
El secreto está en el descanso . La masa necesita tiempo para relajarse y volverse elástica. Nunca te saltees los 30 minutos de reposo: asà se estira fina sin romperse.
Un toque de licor marca la diferencia . La nonna usaba grappa, pero podés reemplazarla por vino blanco, coñac o incluso un chorrito de anÃs. Le da aroma y una textura más crocante.
FreÃr con cáscara de limón . Poné un trocito de cáscara de limón en el aceite caliente: perfuma las chiacchiere y evita que el aceite se queme.
Aceite siempre limpio y caliente . No frÃas demasiadas a la vez y controlá la temperatura: si el aceite está frÃo, absorberán grasa; si está muy caliente, se dorarán demasiado rápido.
El azúcar, al final, pero no tarde . Espolvoreá las chiacchiere cuando todavÃa están tibias para que el azúcar se adhiera mejor y no se humedezcan.
Guardalas bien. Una vez frÃas, conservá las chiacchiere en una lata o frasco hermético con papel manteca entre capas. Asà se mantienen crujientes durante varios dÃas.
Versión de horno, pero con truco . Si las hacés al horno, pintalas con un poquito de manteca derretida antes de hornear: asà quedan doradas y con ese brillo tentador.
El toque final de la nonna : servilas con vino dulce, limoncello o un café fuerte. No se trata solo de comer, sino de disfrutar con calma, como se hace en Italia.