Cómo hacer los mejores pastelitos en casa y celebrar el 9 de Julio con sabor bien argentino
Con pocos ingredientes y un toque de tradición, aprendé a preparar estos clásicos pastelitos caseros, ideales para compartir en familia o disfrutar con un mate.
Se viene el 9 de Julio, y no hay mejor forma de celebrar nuestra Independencia que con los sabores bien nuestros. Entre banderitas celestes y blancas flameando en los balcones, el mate en ronda y algún poncho al hombro, los pastelitos caseros vuelven a decir presente en las mesas de todo el país. Son más que una delicia: son parte de nuestra historia, de esos pequeños rituales que nos unen generación tras generación.
El pastelito es una masa hojaldrada, dorada y crocante, con dulce en el centro y lluvia de azúcar por encima tiene raíces profundas en nuestra cultura. Si bien su origen se remonta a la repostería criolla influenciada por la cocina española, fue en el Río de la Plata donde tomó su forma actual. Ya en los tiempos de la Revolución de Mayo, se dice que las damas porteñas salían a vender pastelitos en las calles para apoyar la causa independentista. Por eso, cada vez que los preparamos o compartimos, estamos también recordando ese espíritu solidario y rebelde que forma parte de nuestra identidad.
En esta nota, te enseñamos cómo hacer pastelitos caseros, paso a paso, para que este 9 de Julio no falte ese gustito a patria en tu cocina. Con ingredientes simples, un poco de paciencia y muchas ganas de celebrar lo nuestro, vas a poder disfrutar de esta receta tan tradicional como sabrosa.
Para la masa:
- 500 g de harina 0000
- 100 g de manteca o grasa vacuna derretida
- 1 huevo
- 1 cdita de sal
- Agua tibia (cantidad necesaria)
Para el relleno:
- Dulce de membrillo o batata (aproximadamente 300 g)
Para freír:
- Grasa vacuna o aceite (cantidad suficiente)
Para decorar:
- Azúcar común (para espolvorear)
- Opcional: almíbar suave o un toque de miel diluida
Paso a paso
Preparar la masa:
- En un bowl, colocá la harina y hacé un hueco en el centro.
- Agregá el huevo, la sal, la manteca derretida (tibia) y comenzá a mezclar.
- Incorporá de a poco el agua tibia hasta formar una masa lisa y maleable.
- Amasá durante unos minutos y dejala descansar tapada con un repasador por 30 minutos.
Estirar y cortar:
- Dividí la masa en porciones y estirá con palo de amasar hasta que quede bien finita.
- Cortá cuadrados de unos 7 x 7 cm (necesitás dos por pastelito).
Rellenar y armar:
- Colocá un trocito de dulce en el centro de un cuadrado.
- Tapá con otro cuadrado en diagonal, haciendo coincidir las puntas para que parezca una estrella.
- Presioná levemente en el centro y pellizcá los bordes entre cada punta para que no se abra al freír.
Freír:
- Calentá la grasa o el aceite en una olla profunda.
- Freí los pastelitos de a poco, rociando con aceite caliente por encima con una cuchara para que se inflen bien.
- Retiralos cuando estén dorados y escurrilos sobre papel absorbente.
Decorar:
- Espolvoreá con azúcar mientras estén tibios o pincelalos con almíbar suave si querés que brillen más.
Recomendaciones
- Dulce firme: Usá dulce de membrillo o batata firme, así no se deshace al freír. Podés pisarlo un poco con tenedor para que sea más fácil de manejar.
- Hojaldre casero: Si querés que salgan bien hojaldrados, podés hacer un laminado simple con grasa entre capas de masa (como si fuera masa filo).
- Aceite caliente, pero no humeante: Mantené una temperatura constante (alrededor de 170-180°C) para que se cocinen parejo y no queden aceitosos.
- Toque final: Un chorrito de miel disuelta en agua caliente le da un brillo espectacular si los vas a presentar en la mesa.

