Merienda bomba: postre de vainillas y chocolate, la opción más fácil para hacer en 15 minutos
Sin necesidad de horno, esta receta express se arma con pocos ingredientes y queda ideal para compartir con mate, café o té.
Capas bien cremosas, basCapas bien cremosas, base tierna y un final irresistible: un clásico sin horno que se vuelve favorito en cualquier merienda.e tierna y un final irresistible: un clásico sin horno que se vuelve favorito en cualquier merienda.
La merienda es ese momento del día que se disfruta sin apuro: una pausa dulce para cortar la rutina, compartir algo rico y darse un gusto. Cuando además hay una receta fácil, rendidora y sin horno, todo se vuelve más simple.
Para acompañar un mate, un café o un té frío, este postre rico es un infalible: se arma en minutos, se deja en la heladera y queda con una textura cremosa que enamora. Si querés una alternativa igual de tentadora, podés hacerlo en vasitos individuales para servirlo como postre de cena o llevarlo a una juntada.
Ingredientes para 8 porciones
2 paquetes de vainillas (400 g aprox.)
500 ml de leche (para humedecer)
500 ml de crema de leche
350 g de dulce de leche
200 g de chocolate semiamargo (o con leche)
2 cucharadas de cacao amargo (opcional, para reforzar sabor)
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 cucharadas de azúcar impalpable (opcional, según gusto)
Chocolate rallado o granas para decorar (opcional)
Extra opcional (queda genial): 1 chorrito de café a la leche para humedecer, o un toque de licor.
Vainillas, dulce de leche, crema y chocolate: pocos ingredientes para un resultado espectacular y rendidor.
Paso a paso de la preparación
1- Prepará la base líquida para humedecer
En un bowl, colocá la leche. Si querés un sabor más adulto, agregá un chorrito de café o esencia de vainilla. Reservá.
2- Armá la crema base
Batí la crema de leche fría hasta que quede con cuerpo (no hace falta que llegue a punto chantilly firme).
Sumá el dulce de leche y mezclá con movimientos envolventes hasta que quede una crema homogénea.
3- Derretí el chocolate
Picá el chocolate y derretí a baño maría o en microondas (de a 20/30 segundos, mezclando cada vez). Cuando esté liso, dejalo entibiar 2 minutos.
4- Hacé la crema chocolatosa
Separá aproximadamente 1/3 de la crema de dulce de leche en otro bowl y mezclala con el chocolate derretido. Si querés sabor más intenso, sumá cacao amargo.
5- Armado
En una fuente (ideal rectangular), humedecé rápidamente las vainillas (1 segundo por lado, sin dejarlas en remojo) y cubrí toda la base.
6- Primera capa cremosa
Untá una capa generosa de crema (la clara de dulce de leche). Emparejá con espátula o cuchara.
7-Segunda capa de vainillas
Repetí: vainillas apenas humedecidas y acomodadas prolijas.
8- Capa de chocolate
Colocá la crema chocolatosa y nivelá.
9- Terminación y frío.
Hacé una última capa de vainillas (opcional, según la altura de la fuente) y terminá con crema (clara o chocolate).
Decorá con chocolate rallado, cacao espolvoreado o granas.
10- Reposo clave
Llevá a la heladera por mínimo 4 horas (ideal 8 horas o de un día para el otro). Esto hace que las vainillas se ablanden perfecto y el postre se corte prolijo.
El secreto está en el armado por capas y el reposo en frío: así queda cremoso, parejo y fácil de cortar.
Consejos para que salga perfecto
No remojes las vainillas: si se pasan, se desarman.
Usá crema bien fría para que monte fácil.
Si lo querés más liviano, reemplazá parte del dulce de leche por queso crema (200 g) y queda tipo “postre helado”.
Para versión express: hacelo en vasitos individuales y queda re prolijo para servir.
Para cortes firmes: dejalo toda la noche en la heladera.