Receta de "Torta Chajá": los 6 pasos para preparar una versión casera y bien fresca para la sobremesa de verano
Un clásico uruguayo adaptado a la cocina de casa, liviano, frutal y perfecto para los días de calor. Con merengue crocante, crema suave y duraznos, sin complicarse y con resultado de confitería.
La torta Chajá es una de esas preparaciones que enamoran a la primera cucharada. Fresca, liviana y con ese contraste irresistible entre el merengue crocante, la crema y la fruta, es perfecta para el verano y para cerrar una comida sin caer pesado.
Aunque muchos la asocian con confiterías famosas, la torta Chajá se puede hacer tranquilamente en casa, con ingredientes simples y un armado que no tiene misterio. No hace falta ser pastelero profesional: con un poco de prolijidad y buenos tiempos de frío, el resultado es espectacular.
Originaria de Paysandú, Uruguay, esta torta se volvió un clásico del Río de la Plata. Acá vamos a repasar una versión casera, rendidora y bien fresca, ideal para preparar con anticipación y llevarte todos los elogios cuando la saques a la mesa.
La torta Chajá nació a fines de la década del 1920 y debe su nombre a un ave típica de la región. Su espíritu siempre fue el mismo: una torta elegante pero liviana, donde el merengue reemplaza a los bizcochuelos pesados y la fruta aporta frescura. Con los años, cruzó el charco y se ganó un lugar fijo en nuestras mesas.
Vas a necesitar:
- 1 bizcochuelo clásico (vainilla o genovés)
- 500 ml de crema de leche bien fría
- 4 a 5 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 lata grande de duraznos en almíbar
- Merenguitos secos (o merengue italiano si preferís)
- Almíbar de los duraznos o almíbar liviano para humedecer
Podés hacer los merengues con anticipación o comprarlos ya listos, algo muy común y práctico en verano.
1. Preparar o conseguir el bizcochuelo
- Podés hacerlo casero o comprar uno bueno de panadería.
- Lo importante es que sea liviano y parejo.
- Una vez frío, cortalo en dos o tres capas, según el alto que tenga.
2. Preparar la crema
- Batí la crema bien fría con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta lograr una textura firme pero cremosa.
- Ojo de no pasarte, porque después se corta.
- Reservá en la heladera.
3. Preparar la fruta
- Escurrí bien los duraznos y cortalos en cubos medianos.
- Si están muy jugosos, apoyalos unos minutos sobre papel de cocina para evitar que larguen líquido en el armado.
4: Armar la base
- Colocá la primera capa de bizcochuelo y pincelala suavemente con almíbar.
- No la empapes: la chajá es húmeda, no aguachenta.
5. Capas de relleno
- Cubrir los merengues con una capa generosa de crema, distribuir parte de los duraznos y repetir el proceso.
- Lo ideal son dos o tres capas, terminando con crema arriba.
6. Terminación
- Decorá con más duraznos y desmenuzá merengue por encima, sin miedo.
- Llevá la torta a la heladera mínimo 2 horas, para que tome frío y se integren los sabores.
La torta Chajá casera es una de esas recetas que sorprenden por lo fácil y lo rica que queda. Fresca, liviana y con ingredientes que se consiguen en cualquier lado, es ideal para el verano y para preparar con anticipación sin estrés.
Si querés variar, podés reemplazar los duraznos por frutillas, mango o ananá, sumar un toque de dulce de leche entre capas o aromatizar la crema con ralladura de limón. Incluso queda buenísima en versión individual, armada en copas.

