Demandaron a Duki por uno de sus tatuajes más icónicos: "Siguen usando mi obra y mis dibujos sin autorización"
El artista detrás de las famosas alas del cantante aseguró que utilizaron su diseño en productos comerciales sin permiso ni compensación económica y decidió avanzar legalmente. Los detalles, en la nota.
La imagen de Duki volvió a quedar en el centro de la escena, aunque esta vez lejos de la música.
En las últimas horas, trascendió que Iván de Quilmes, tatuador responsable de algunos de los diseños más reconocibles del artista, inició acciones legales tras detectar que uno de sus trabajos apareció en distintas piezas de merchandising oficial sin su consentimiento.
El eje de la polémica gira alrededor del emblemático diseño de las alas, uno de los tatuajes más identificados con el cantante y que, con el paso del tiempo, terminó convirtiéndose en parte de su estética artística y comercial.
El reclamo del tatuador que desató la controversia
A través de sus redes sociales, Iván compartió capturas de conversaciones privadas con el músico en las que le expresa su malestar por el uso de los diseños. Según mostró, el cantante le respondió que no había advertido la situación y que su equipo iba a comunicarse para llegar a un acuerdo.
Sin embargo, el tatuador aseguró que eso nunca ocurrió y decidió hacer pública su postura.
"Hace bastante tiempo me vienen diciendo que me van a reconocer y PAGAR lo que me corresponde por mi arte, pero pareciera que si uno no pone abogados en el medio, nadie escucha. Mientras tanto, siguen usando mi obra y mis dibujos sin autorización, sin licencia y sin siquiera tener la delicadeza de avisarme o hablarlo conmigo", expresó en su descargo.
El mensaje rápidamente se viralizó y abrió una fuerte discusión en redes sociales sobre los límites entre el arte, la propiedad intelectual y la explotación comercial de los tatuajes.
"Duele que se aprovechen": el duro cierre de su descargo
En otro tramo de su publicación, Iván manifestó su decepción por cómo evolucionó el conflicto y confirmó que ya se encuentra asesorado legalmente.
"Duele que se aprovechen del esfuerzo, de la creatividad y de la confianza de alguien que siempre actuó de buena fe, creando y ayudando. Lamentablemente, después de intentar resolverlo de la mejor manera, ya estoy asesorado por abogados de mi confianza, quienes se están encargando de proteger mis derechos y reclamar lo que legítimamente me corresponde", sostuvo.
La situación generó repercusión inmediata entre fanáticos y usuarios de redes, especialmente porque los tatuajes faciales de Duki forman parte esencial de su identidad visual desde hace años.
El debate que explotó en redes: ¿de quién son los derechos de un tatuaje?
La denuncia también puso sobre la mesa una discusión que cada vez aparece con más frecuencia en la industria artística y del entretenimiento: quién posee los derechos de un tatuaje una vez que queda plasmado en la piel.
En este caso, el conflicto no solo involucra la imagen personal del cantante, sino también el uso comercial de esos diseños en productos de merchandising vinculados a su marca artística. Según planteó el tatuador, el problema surge porque el dibujo dejó de ser únicamente un tatuaje para transformarse en un símbolo comercial utilizado para vender productos.
Una polémica que podría sentar precedente
Mientras el tema continúa escalando en redes sociales, el enfrentamiento entre el tatuador y el artista abrió un nuevo capítulo sobre los derechos de autor dentro del universo de la música y la cultura urbana.
Por ahora, no trascendieron detalles sobre una posible resolución entre las partes, pero el caso ya instaló un debate que promete seguir creciendo: hasta dónde llega la propiedad de una obra artística cuando esa creación termina convirtiéndose en una marca reconocida por millones.




