Ni azotillo ni osobuco: el corte poco conocido que sale increíble en guisos y estofados
Este corte de carne que para muchas personas puede resultar un misterio es perfecto para darle sabor y textura a las recetas en olla. Además, se lo puede conseguir a un precio económico.
Hoy en día, ante el elevado precio de la carne, es necesario "afilar" el ojo para detectar cortes más accesibles que sirvan como alternativa. Durante esta temporada de otoño, en la cual se necesita reconfortar el cuerpo con un rico guiso o estofado, hay una pieza "misteriosa", poco conocida, que queda perfecta en esas preparaciones de cocción lenta.
Se trata de un corte de carne a buen precio que muchas veces es difícil de encontrar, pero que es una opción económica y gustosa para hacer comidas "de olla". Esto es porque le da mayor textura y sabor a esos platos que reconfortan al espíritu en días de frío.
Además, a través de Cuenta DNI el precio de este corte disminuye considerablemente. Igualmente, hay que prestar atención a los días en que se puede comprar con descuento, y a la vez, preguntar al carnicero de confianza dónde conseguirla para disfrutarla de variedad de platos.
El misterioso corte de carne que pocos conocen y es increíble en guisos o estofados: ¿Cuál es?El corte se llama brazuelo de ternera, una pieza que proviene de la parte delantera del animal. Se caracteriza por tener fibras largas y ser relativamente magro en comparación con otros cortes, aunque contiene la cantidad justa de grasa y colágeno para aportar sabor y humedad a las preparaciones.
El brazuelo es ideal para guisos, estofados y comidas de olla porque su composición permite que, al cocinarse lentamente, las fibras se ablanden y el colágeno se funda, generando una textura tierna y un caldo espeso y sabroso. A diferencia de cortes que son muy magros y tienden a secarse, este mantiene su jugosidad hasta degustarlo.
Además, este corte se vuelve increíblemente tierno y, al mismo tiempo, aporta nutrientes y cuerpo a la salsa o al caldo. En algunos casos, se puede hacer al horno pero bien fileteado junto a varios vegetales para que absorba mayor jugo y se tiernice más fácil.
Hoy en día, el brazuelo cuesta entre $7.400 y $9.600, dependiendo el supermercado, carnicería o comercio en donde se lo venda. A pesar de ello, es posible conseguirla a menos de $5.000 de la mano de Cuenta DNI. ¿Cómo hacerlo?
La promoción de 40% de ahorro en ferias y mercados bonaerenses de lunes a domingos se mantiene vigente en Cuenta DNI. Muchas de ellas, suelen contener puestos en donde venden carne, productos de granja e incluso de pescadería.
Ahí, las piezas no solo están súper frescas, sino que son de buena calidad y se consiguen a buen precio. En caso de hallar el brazuelo a $7.400, y aprovechando el descuento que ofrece diariamente la billetera virtual, el cual devuelve hasta $5.000 por semana y por persona, el kilo quedaría en $4.440, aproximadamente.
Ingredientes
500 g de brazuelo de ternera 250 g de lentejas 1 cebolla grande 1 morrón rojo 2 zanahorias 2 papas medianas 1 hoja de laurel 1 lata de tomates o 1 caja de puré de tomates 1 cucharadita de pimentón dulce, 1/2 cucharadita de comino Sal y pimienta a gustoPaso a paso
Comenzar por enjuagar bien las lentejas y reservarlas. Cortar el brazuelo en cubos medianos, tratando de retirar los excesos de grasa visible. Picar la cebolla, el morrón y las zanahorias en trozos pequeños. Pelar y cortar las papas en cubos. En una olla grande, calentar un fondo de aceite y sellar los cubos de brazuelo hasta que estén dorados. Retirar la carne y en la misma olla rehogar las verduras hasta que estén tiernas. Agregar el tomate triturado o el puré de tomate y cocinar unos minutos más para que concentre su sabor. Incorporar nuevamente la carne a la olla, sumar las lentejas y las papas, mezclar bien y condimentar con el pimentón, el comino, la sal, la pimienta y la hoja de laurel. Cubrir todo con caldo de carne caliente o agua, asegurándose de que el líquido sobrepase los ingredientes por unos tres o cuatro centímetros. Cocinar a fuego bajo, tapado, durante aproximadamente una hora, o hasta que las lentejas y la carne estén tiernas, revolviendo de vez en cuando y agregando más líquido si fuera necesario. Rectificar los condimentos antes de servir bien caliente, idealmente acompañado de un buen pan casero.