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Palitos crocantes de papa y queso: una receta fácil y deliciosa para sorprender a todos

Se trata de una receta que nunca falla, ya que se elabora rápidamente en la cocina y los ingredientes necesarios son pocos. Estos palitos de papa son potenciados con todo el sabor del queso y la textura que les da el horno.

Estos palitos crocantes de papa y queso son una opción ideal para cuando se desea sorprender a los seres queridos con algo distinto, puesto que se trata de una receta sumamente original que les gusta a todos y se elabora rápidamente en la cocina del hogar. Además, se pueden disfrutar en cualquier momento del día y no necesariamente en el almuerzo o la cena.

Se cocinan en el horno y en breves minutos, ya que su tamaño es chico y las papas deben estar previamente cocidas para poder realizarlos. Los demás elementos forman parte de un "extra" que llena los palitos de textura y sabor, pudiéndolos también acompañar de una salsa o aderezo de preferencia.

 

Debido a que el tubérculo queda bien con casi todo, las alternativas son mayonesa, kétchup, guacamole, queso crema o algún otro de preferencia que esté derretido, tomate pisado e incluso alguna pasta de verduras. El resultado es "adictivo" y nadie va a poder parar de comerlos. Más recetas imperdibles en cronica.com.ar/seccion/cocina.

Palitos crocantes de papa y queso: ¿Qué ingredientes se necesitan?

Para una cantidad abundante que pueden disfrutar unas 3 o 4 personas, se precisan los siguientes elementos:

750 gramos de puré de papas (aproximadamente). 2 huevos. 3 cucharadas de perejil fresco picado. 2 cucharadas de almidón de maíz. 200 gramos de queso semiduro (como el gouda, danbo, tybo, etcétera).
Cómo preparar los palitos crocantes de papa y queso

1. En un recipiente grande, colocar el puré de papas frío junto a las 2 cucharadas de almidón de maíz. 2. Añadir los 2 huevos, los 200 gramos del queso semiduro elegido y el perejil fresco picado. Si no se cuenta con este ingrediente, se puede reemplazar por otra hierba comestible de preferencia. 3. Sumar un poco de sal y condimentar a gusto. Mezclar bien todos los elementos, hasta que se forme una especie de pasta firme. 4. Separar en partes y armar bastoncitos finos. 5. Colocarlos en una bandeja previamente aceitada y pintarlos con otro poco de aceite por encima.

 

6. Llevar al horno precalentado a 200 grados durante unos 30 o 40 minutos. 7. Esperar a que se enfríen un poco, servir y disfrutar.

Como último consejo y para brindar una posibilidad de salsa innovadora, se puede mezclar 150 gramos de yogur sin sabor con 2 cucharadas de mayonesa, 1 diente de ajo, sal y pimienta a gusto, 1 cucharada de azúcar y 3 cucharadas de aceite de oliva. El resultado será fresco y perfecto para untar en los palitos.

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