Receta de Kivevé, el cremoso postre paraguayo que parece polenta y enamora con su dulzura
Con ingredientes simples y sabor auténtico, esta preparación tÃpica guaranà es ideal para disfrutar en cualquier momento del dÃa. Más que una delicia tradicional, es un legado de raÃces profundas que sigue vivo en la mesa familiar.
La gastronomÃa paraguaya va más allá del chipa y la sopa. De hecho, existe más de una docena de platos tradicionales que conquistan con su sabor exquisito y sorprenden por su historia y variedad. Entre ellos, algunos menos conocidos fuera del paÃs despiertan curiosidad.
Para quienes buscan una opción diferente, pero igual de irresistible, el kivevé se presenta como una alternativa imperdible. Dulce, cremoso y reconfortante, este clásico es perfecto para cerrar una comida con algo suave o acompañar una buena merienda con identidad guaranÃ.
En sÃ, el postre se elabora a base de zapallo, lo que le da una textura densa y un color anaranjado caracterÃstico. Se sirve caliente o tibio, y su origen se remonta a las cocinas rurales del Paraguay, donde se preparaba con ingredientes locales como una forma de aprovechar lo que daba la tierra.Â
Un poste con historiaÂEl kivevé tiene sus raÃces en la cocina guaranà y es considerado uno de los platos más antiguos del Paraguay. Su nombre hace referencia a su color rojizo o anaranjado, una caracterÃstica propia de la verdura. Adquirió gran relevancia durante la Guerra de la Triple Alianza, un conflicto devastador que marcó profundamente la vida del paÃs por las muertes y la escasez de alimentos o recursos.
Transmitido de generación en generación, este plato sencillo, pero cargado de significado, se transformó en sÃmbolo de resistencia, identidad y memoria colectiva, sobreviviendo al hambre y a la guerra, y ocupando hoy un lugar privilegiado en la mesa de los paraguayos.
1- Pelá el zapallo, quitale las semillas y cortalo en cubos. Hervilo en agua con una pizca de sal hasta que esté bien tierno. Escurrà y hacé un puré fino, sin grumos.
2- Llevá el puré a una olla a fuego medio, agregá la leche y revolvé bien hasta integrar. Si lo preferÃs más cremoso, podés licuar esta mezcla.
3- En forma de lluvia y con el fuego bajo, incorporá la harina de maÃz de a poco, en forma de lluvia y sin dejar de revolver para evitar que se formen grumos. Cociná unos 8-10 minutos, removiendo constantemente hasta que espese.
4- Añadà la manteca, el azúcar y el queso desmenuzado. Mezclá hasta que todo se derrita y se una, logrando una textura densa y homogénea.
5- Servir y disfrutar. Podés espolvorear con un poco más de queso por encima o acompañarlo con un chorrito de leche frÃa para contrastar.
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