Las galletitas craqueladas de chocolate son una de esas recetas clásicas de la reposterÃa que llaman la atención a simple vista por su superficie agrietada cubierta de azúcar. Sin embargo, gran parte de su popularidad también se debe al contraste entre su exterior apenas crocante y un interior suave, húmedo y lleno de sabor a chocolate.
Ideales para acompañar una merienda , un café o simplemente para disfrutar en cualquier momento del dÃa, pueden prepararse con ingredientes simples que suelen estar en cualquier cocina. Además, no requieren técnicas complejas, por lo que son una excelente opción tanto para principiantes como para quienes buscan una receta dulce y rendidora.
El truco para preparar las galletitas craqueladas de chocolate y que salgan perfectas El truco para preparar las galletitas craqueladas de chocolate y que salgan perfectas Ingredientes 200 gramos de chocolate semiamargo50 gramos de manteca2 huevos100 gramos de azúcar1 cucharadita de esencia de vainilla180 gramos de harina leudante30 gramos de cacao amargo en polvo1 pizca de salAzúcar impalpable, cantidad necesaria
Preparación Derretir el chocolate junto con la manteca a baño MarÃa o en el microondas. Mezclar hasta obtener una preparación lisa y dejar enfriar unos minutos.En un recipiente, batir los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla hasta integrar. Incorporar la mezcla de chocolate derretido y revolver bien.Agregar la harina leudante, el cacao amargo y la pizca de sal. Mezclar hasta obtener una masa homogénea y algo pegajosa.Cubrir el bowl con film y llevar la preparación a la heladera durante al menos dos horas. Este paso es fundamental para poder manipular la masa y lograr el efecto craquelado.Una vez frÃa, formar bolitas del tamaño de una nuez y pasarlas generosamente por azúcar impalpable.Distribuir las bolitas en una placa para horno previamente enmantecada o cubierta con papel manteca, dejando espacio entre cada una.Cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos. Al hornearse, las galletitas se abrirán formando las clásicas grietas blancas en la superficie.Retirar del horno, dejar enfriar unos minutos y servir. Por fuera quedarán apenas crocantes, mientras que por dentro conservarán una textura suave y húmeda.