Ir谩n le advirti贸 a Estados Unidos que no entregar谩 su arsenal nuclear
El nuevo l铆der supremo, Mojtaba Khamenei, asegur贸 que las capacidades misil铆sticas son un "activo nacional" y lanz贸 una advertencia letal sobre la presencia de tropas norteamericanas en el Golfo P茅rsico.
El ayatollah Mojtaba Khamenei, m谩xima autoridad de la Rep煤blica Isl谩mica de Ir谩n, ratific贸 que Ir谩n blindar谩 su programa nuclear y de misiles frente a las presiones externas. La declaraci贸n surge en un momento cr铆tico, mientras la administraci贸n de Donald Trump intenta forzar un acuerdo que ponga fin a dos meses de conflicto armado.
Mediante un comunicado difundido por la televisi贸n estatal, el nuevo l铆der supremo -quien tom贸 las riendas del r茅gimen luego de que su padre fuera asesinado en febrero- defini贸 los avances tecnol贸gicos y armament铆sticos de su pa铆s como pilares de la identidad iran铆.
Si bien se mantiene la tregua, el clima de tensi贸n no cesa en Ir谩n.
Seg煤n el mandatario, tanto la tecnolog铆a nuclear como el desarrollo de misiles son "activos nacionales" que los 90 millones de ciudadanos defender谩n con el mismo fervor que su soberan铆a territorial.
Amenaza directa en el Golfo
El punto m谩s cr铆tico de su discurso se centr贸 en la presencia militar de los Estados Unidos en la regi贸n. En un tono desafiante, el ayatollah sentenci贸 que los efectivos extranjeros no tienen lugar en el Golfo P茅rsico y advirti贸 que el 煤nico destino posible para ellos es "el fondo de sus aguas".
Esta ret贸rica se traduce en una par谩lisis log铆stica de impacto mundial: el Estrecho de Ormuz, una v铆a vital para el comercio de crudo, contin煤a bajo el control absoluto de Teher谩n, que mantiene bloqueado el paso de embarcaciones.
Khamenei apel贸 tambi茅n a un sentimiento regionalista para expulsar la influencia de Washington, argumentando que Ir谩n y sus vecinos comparten un "destino com煤n" que se ve amenazado por la "codicia y malicia" de potencias situadas a miles de kil贸metros de distancia.
Con el estrecho bloqueado y un discurso que cierra la puerta a concesiones armament铆sticas, la estrategia de presi贸n de la Casa Blanca enfrenta un muro que amenaza con estirar el conflicto indefinidamente, manteniendo en vilo a los mercados internacionales.