Crisis: la morosidad de los hogares argentinos escaló al nivel más crÃtico en dos décadas
Según datos oficiales, el Ãndice de incumplimiento en los créditos a las familias subió al 12,1% impulsado por el atraso masivo en tarjetas de crédito y préstamos personales.
La situación financiera de las familias argentinas atraviesa una fase crÃtica, con la morosidad en los préstamos bancarios que alcanzaron un 12,1% en abril de 2026. Esta cifra representa ni más ni menos que el punto más alto de incumplimiento en las últimas dos décadas.
El incremento acelerado de los saldos impagos, impulsado por el alto costo de vida, impacta diariamente a más de cinco millones de ciudadanos, por lo que este escenario de insolvencia doméstica amenaza con paralizar la actividad económica nacional ante la imposibilidad de afrontar las deudas contraÃdas.
El incremento acelerado de los saldos impagos, impulsado por el alto costo de vida, impacta a más de 5 millones de personas.
Este proceso de deterioro no responde a un fenómeno aislado, sino que acumula una racha consecutiva de dieciocho meses con variaciones al alza dentro de las estadÃsticas oficiales. Al trazar una comparación interanual respecto al mismo periodo del ciclo previo, los valores actuales prácticamente triplican las cifras antecedentes.
El incremento sostenido evidencia las dificultades crecientes que atraviesan los usuarios para cubrir consumos esenciales mediante mecanismos de financiamiento que terminan desbordando sus posibilidades reales.
De acuerdo con los reportes técnicos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y los análisis complementarios de consultoras privadas de mercado, el universo de personas afectadas superó la barrera de los 5,3 millones de individuos.
Esta magnitud de deudores representa al 26,9% de los ciudadanos que sostienen algún tipo de asistencia financiera activa en el paÃs. La masividad del conflicto de pago expone una vulnerabilidad generalizada dentro del ecosistema crediticio ampliado, el cual involucra tanto a la banca tradicional como a las plataformas digitales.
El desglose de los diferentes instrumentos de financiamiento permite identificar que el eslabón más frágil se localiza en los préstamos de carácter personal, donde el Ãndice de mora sectorial llegó al 14,9%.
En sintonÃa, los saldos vinculados a plásticos y tarjetas de crédito reflejaron un incumplimiento del 12,5%, por el hábito extendido de abonar únicamente los montos mÃnimos obligatorios.
Los créditos hipotecarios muestran una resistencia mayor
Por el contrario, los créditos de tipo prendario e hipotecario muestran una resistencia mayor, con márgenes de mora considerablemente más acotados que no desequilibran las carteras de las entidades.