La chica tiene 26, vive en el centro de Bolonia y decidió hacer un experimento social con sus amigas a cerca de la tolerancia de la gente al ver una mujer desnuda.

Al comienzo la mujer solo recibía insultos por faltarle el respeto a la comunidad pero luego un grupo de jóvenes comenzó a seguirla mientras la filmaba. Entre otras cosas, le preguntan "¿perdiste la ropa?", "¿Te robaron la ropa?".

Minutos más tarde, la policía la detuvo y la interrogó a cerca del motivo del desnudo publico. La joven dijo que "quería vencer el miedo y para demostrar que todo el mundo es bueno por más que no lleve ropa". Sin embargo, no se salvó de la multa de 3.300 euros. Sus amigos y defensores de la libertad de expresión decidieron comenzar a juntar dinero para ayudarla pero hasta el momento solo juntaron 15 euros.