Un hombre de la localidad inglesa de Coventry descubrió que vivió durante años con un hisopo de oídos incrustado en el cráneo, cuando fue internado de emergencia en un hospital después que se desmayara.

Según afirmaron fuentes del nosocomio, el paciente, que no fue identificado, había sufrido convulsiones, dolores de cabeza y de oído, además de secreciones en unos de sus aparatos auditivos.

Por lo reltado por le sujeto, en los últimos días había acudido a su médico personal, ya que vomitaba todo lo que comía y tenía serias dificultades para recordar los nombres de algunas personas.

En prinicipio, el profesional le había diagnosticado una infección y le había recetado antibióticos, pero al ver que el tratamiento no funcionaba, decidió derivarlo a un centro médico. 

Fue en el nosocomio, donde a través de placas, lograron descubrir cuál era la causa de todos sus problemas. Un cotonete estaba lastimando su audición.

El bastoncillo fue extraído y los médicos diagnosticaron que el paciente sufría una infección poco común llamada otitis externa necrotizante. Hacía cinco años que el joven estaba padeciendo dolores.

Además, el informe médico señaló que los bastoncillos de algodón son una de las causas más comunes de infecciones y lesiones en el oído.