Por: Diego Rodia
@drodia1971

En el fútbol argentino, no importa la divisional, es difícil encontrar un torneo que se defina con varias fechas de anticipación. La paridad de los equipos hace que se llegue a desenlaces inciertos y emotivos. El de la Primera D fue una excepción a la regla porque Victoriano Arenas no necesitó de las 30 jornadas para consagrarse. 


El 2-0 sobre General Lamadrid en la fecha 27 lo convirtió en el inobjetable campeón de la menor de las categorías. Esos encuentros ante Juventud Unida en Valentín Alsina, con Liniers en La Tablada y con Argentino de Rosario nuevamente como local, que tenían pinta de trascendentales, decisivos y, por qué no, de alto voltaje emotivo, servirán solamente para las estadísticas.

El primero de ellos, por ejemplo, en el día de mañana, para que el equipo de Sergio Geldstein y Luis Ventura tire la casa por la ventana y pueda celebrar ante su gente. Un festejo que se había iniciado en la cancha del Carcelero y que continuó en nuestra redacción, donde el plantel completo, su cuerpo técnico y un grupo de directivos dijeron presente para compartir con nosotros el retorno del equipo a la Primera C.

Matías Coselli fue el goleador de Victoriano con 19 conquistas. ¿Cuál habrá sido la mejor de todas? "Sin dudas el gol a Lamadrid porque fue el del campeonato. No fue feo, creo que hubo más lindos, pero este fue el más importante. Además sentí que era un partido donde me estaban puteando. El clima estaba caldeado y el desahogo fue total", contó el 9, quien definió a este grupo como "uno de los mejores. Me adaptó muy bien (venía de Paraguayo); acá se disfrutan las prácticas, te entretenés y la pasás bien".

Coselli confía tanto en el grupo que lo ve fuerte en el salto de divisional. "Si se mantiene la base, se puede pelear en la C", dijo convencido.

Lucas Véliz, Fernando Martínez, Ismael Rodríguez, Matías Coselli, el goleador del equipo, y Luciano Venturini, con la publicación del día de la consagración.


Más alegría

Pablo Negro Villarreal marcó tantos clave, como el segundo ante Lamadrid, el que aseguró el triunfo y, por ende, el ascenso de Victoriano. "Nos sentimos campeones después del partido con Argentino de Merlo porque se trataba del rival que mejor venía jugando. Además el trámite fue complicado porque si bien goleamos, sufrimos al comienzo. A decir verdad, en el primer tiempo la pasamos mal. Después lo supimos revertir, empatamos y logramos un triunfo contundente", destacó el volante.

A la hora de referirse a la principal virtud del campeón, no dudó: "Este equipo siempre juega con pelota al piso y en todas las canchas. Es difícil jugar bien en la D, pero nosotros demostramos que se puede y tuvimos nuestra recompensa".

En tanto, Ismael Rodríguez destacó que lo mejor del equipo fue "la solidaridad. Tuvimos sacrificio, compañerismo y en los momentos en que algunos tuvieron lesiones, nos mostramos más unidos que nunca".

En relación con la situación más apremiante vivida por el conjunto de Valentín Alsina, el defensor sentenció: "Fue cuando perdimos con Deportivo Paraguayo. Allí caímos en un pozo del que por suerte nos supimos levantar".

Y en cuanto al mejor partido, ni tuvo que pensarlo: "Fue con Central Ballester porque teníamos un jugador menos y si perdíamos nos quedábamos sin la punta".  Victoriano Arenas festejó su ascenso en nuestra casa. Un logro merecido que Rodríguez explicó por qué se dio. "Nunca resignamos nuestra forma de jugar". Es que cuando un equipo juega bien, las posibilidades de éxito son mayores.

Sergio Geldstein y Luis Ventura, la fórmula del éxito

 

Los padres de la criatura.



Si cuatro ojos ven más que dos, ¿cómo no la iban a tener bien clara Sergio Geldstein y Luis Ventura? Ellos armaron una dupla que tuvo varias experiencias y que en Victoriano Arenas se pudo consagrar por haber encontrado la respuesta de una dirigencia aun en momentos complicados.

-¿Qué significó este título para ustedes?-

SG
: -Para nosotros fue una emoción muy grande porque hace mucho que venimos laburando juntos, acá y en otros lados. Es la primera vez que nos toca y estamos viendo cómo reaccionamos. Recién ahora estamos cayendo.

LV: -En realidad yo soy consciente de que lo que lograron los jugadores, no lo van a olvidar nunca más en sus vidas. Se lo van a contar a sus hijos y nietos y cada vez que alguien hable de fútbol, los que integramos esto vamos a tener la medalla colgada en el pecho. A Sergio lo conocí en El Porvenir, adonde llegó con el Loco Enrique. Con él tenía una especie de reciprocidad en el discurso.

Hicimos un par de gestiones en El Porvenir, pasamos por Claypole y llegamos a Victoriano Arenas por una propuesta que me hizo el presidente. Esta es la primera vez después de haber agarrado equipos incendiados. Y lo logramos porque nos dieron crédito. Heredamos planteles que no eran propios, lo rearmamos y así hicimos la campaña que hicimos.

-¿Por qué fueron los mejores?-

SG: -Uno de los puntos tiene que ver con lo que dijo Luis recién y es la comunión que mantuvimos y les fuimos transmitiendo a los chicos. Todos colaboran, ayudan, son competitivos y alientan al compañero. Esto fue un grupo, no un equipo. -¿Cuando se sintieron campeones?
LV: -Yo lo sentí antes de empezar la competencia. Cuando entro a un lado, lo hago para ganar; no entro a ver qué pasa. Cuando recibí el equipo, estuvimos 23 partidos sin conocer la victoria y estuvimos a punto de irnos. Le dije al presidente que nos diera la posibilidad de armar el grupo. Él volvió a confiar en nosotros. Yo creo que la virtud es que este equipo apostó a la pelota.

-¿Hay dupla para rato?-

SG
: -Dios quiera que sí. Nos sentimos muy cómodos; no sé si por compartir la profesión fuera del fútbol porque los dos somos periodistas o porque somos de una clase de gente parecida y tenemos los mismos valores.

LV: -Lo que tengo en claro es que vamos a ser amigos hasta que nos muramos. Si vamos a terminar juntos no lo sé, porque Sergio tiene una gran proyección. Tampoco sé si voy a seguir porque tengo mis años, mis batallas que te van fatigando. Si algún día no estoy con él, seré su primer hincha y lo seguiré donde sea.