Macri y Guillermo, en épocas de presidente de Boca y jugador.

Mauricio Macri recibió en el mediodía de este lunes en la Casa Rosada al entrenador de Boca Guillermo Barros Schelotto, con quien almorzó en su oficina.

En lo que fue una reunión fuera de la agenda presidencial, pasadas las 13, el Mellizo ingresó al histórico edificio, sin querer dar declaraciones a la prensa, y subió hasta el primer piso donde lo esperaba Macri.

Según diferentes versiones estos encuentros, que serían para hablar sobre fútbol, suelen darse con frecuencia. Así lo aseguró el periodista Martín Costa, en la tarde de esta jornada por la señal de TNT Sports, al indicar que "comen cada 15 días".



Polémica y sospechas

Todo comenzó hace 15 días, el pasado 4 de febrero, cuando por la fecha 14 de la Superliga se enfrentaron el segundo de la tabla contra el primero, es decir San Lorenzo versus Boca en el Nuevo Gasometro.

Luego de un pésimo arbitraje de Silvio Trucco, perjudicando al local hasta dejarlo con 9, y en un encuentro que finalizó 1-1 a pedir del puntero, la bronca aumentó al otro día.

Sucede que el 5 de febrero, el goleador de Boca, Carlos Tevez cumplía años y lo festejó junto a bandas musicales y un numeroso grupo de amigos. Entre ellos, se destacó la presencia de Claudio Chiqui Tapia, nada menos que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.

Repudios

El mismo 4 de febrero último, cuando San Lorenzo y Boca terminaron 1-1 la hinchada del Cuervo saltó de bronca contra el arbitraje y también le dedicó unos cánticos repletos de insultos al presidente de la Nación.

A pesar del pasó del tiempo, el pasado sábado 17 de febrero en el partido ante Newell´s por la fecha 16 los simpatizantes del Blugrana, volvieron a dedicarle algunas canciones a Macri.



Por último, en el encuentro disputado entre River y Godoy Cruz, los locales que ya venían denunciando malos arbitrajes volvieron a padecer el mal desempeño del juez Jorge Baliño y sus asistentes y de inmediato desde las tribunas comenzó a bajar un insulto contra Mauricio Macri.

Allí estaba el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, e hincha de River
Rogelio Frigerio quién junto con los cánticos críticos habría comenzado a abandonar el estadio, mientras que luego comentó que la pasó mal.

"No es una situación cómoda para mí. Estaba en el medio de una platea, no en un palco así que era más incómodo", recordó el funcionario de Cambiemos, al ser consultado sobre esta situación durante una entrevista en Radio La Red. Más tarde contó que los insultos se dieron por "unos segundos nada más" y los atribuyó al "arbitraje bastante malo para decirlo elegantemente".


La polémica se fue armando con la frase de Marcelo Gallardo en enero, cuando le consultaron si estaba más exigido al tener en el poder a Macri, Tapia (hincha confeso de Boca) y Angelici (hombre de confianza de Macri y presidente Xenieze).

"Sé que tenemos que estar con la guardia más alta", avisó el técnico MIllonario, y luego Matías Lammens, presidente de San Lorenzo, se sumó en denunciar tras las polémicas decisiones arbitrales durante el partido con Boca: "Por un montón de situaciones, puede hacer que las sospechas se despierten. Si son tantos errores para el mismo lado, preocupa y mucho".