San Lorenzo se quedó sin entrenador luego de que Diego Aguirre presentó su renuncia ante la comisión directiva tras la caída en Copa Libertadores frente a Lanus por los cuartos de final.

"El objetivo era la Copa Libertadores y no pudimos avanzar", sostuvo Aguirre en conferencia de prensa, y enfatizó que "lo mejor era descomprimir y dar un paso al costado".

"Entendimos que la decisión era buena para el club en este momento y que no había posibilidad de revertirla. Fue un diálogo muy franco, como siempre", contó Aguirre sobre la reunión con el presidente Matías Lammens.

Hace poco más de tres meses, y mirado con cierto recelo no solo por algunos hinchas sino por una parte de la dirigencia, el entrenador uruguayo había renovado su contrato con San Lorenzo hasta junio del año próximo, pero la eliminación ante el conjunto "granate" aceleró su salida.

"Sabíamos que si no continuábamos (en la Libertadores), hasta ahí iba a llegar nuestrio vínculo, mas allá que la intención era estar hasta diciembre. Lo que marcaba nuestra continuidad era la Copa", admitió Aguirre, que llegó al “Ciclón” en junio de 2016 para reemplazar a Pablo Guede, quien casualmente se había marchado de la institución tras perder la final del torneo argentino ese año también ante Lanús.

Una campaña de 57 partidos tuvo Aguirre en San Lorenzo, con una efectividad del 58 por ciento, aunque más allá de los resultados, el entrenador destacó que se marcha tras realizar "un trabajo que se va a valorar con el correr del tiempo".

La referencia, seguramente, fue hacia la buena cantidad de futbolistas juveniles que debutaron durante su ciclo, y que iniciaron el recambio generacional dentro de un plantel que perdió a Néstor Ortigoza en el último mercado de pases y que tiene a Leandro Romagnoli con escasa cantidad de minutos de juego.

"Es difícil cuando no cumplís los objetivos que querés, soñás o por los que luchás día a día. Pero gana uno y el resto queda en el camino. Tenemos que quedarnos con las lindas experiencias", manifestó el técnico charrúa, que fue despedido con aplausos al finalizar la conferencia de prensa.

Para tomar las riendas de un equipo que también fue eliminado prematuramente en la Copa Argentina a manos de Deportivo Morón, de la Primera B Nacional, el primer apuntado sería Gabriel Heinze, sin trabajo luego de ascender a Argentinos Juniors a la máxima división en la última temporada.

Fuente: DyN