LA MATÓ A MAZAZOS Y LA ESCONDIÓ
Para la familia de María Esperanza Fernández, asesinada a martillazos ayer en San Pedro, su pareja "tenía todo planeado". Así lo confirmó hoy un hermano de la víctima, de 43 años, que tras ser masacrada fue envuelta en una frazada.
Según las fuentes, se intensificó el rastrillaje en la zona para encontrar a Ramón Romero, principal sospechoso por el sangriento femicidio descubierto por una de las cinco hijas de la víctima, que llegó hasta la casa situada en San Lorenzo al 3000 y, ante la escena macabra, llamó al 911.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Viviana Ramos, quien afirmó a la prensa que está "trabajando en una orden de detención nacional e internacional para evitar que esta persona se traslade a otro lado". Además, de la investigación surge que hallaron una maza de albañil con aparentes manchas de sangre.
Por su parte, José Luis, hermano de la víctima, apuntó contra el sospechoso: "Ya venían peleando hace rato" a raíz de una "situación gravísima". El familiar confirmó además que, después del hecho, "Romero le mandó una grabación a mi mamá amenazándola, diciéndole que ella tenía la culpa de lo que había pasado, y que se iba a entregar en San Nicolás". Algo que nunca concretó.

