Murió un policía retirado que había sido baleado en quilmes
En diciembre se había tiroteado con tres ladrones
Un policía retirado que había sido baleado por delincuentes en diciembre pasado cuando quisieron robarle el auto en la puerta de su casa, en el partido bonaerense de Quilmes, murió ayer como consecuencia de las heridas.
Héctor Aníbal Lagraña, de 56 años, había sufrido el 11 de diciembre el intento de robo de su auto cuando salía de su vivienda. En ese momento fue herido con tres disparos.
El capitán retirado fue asaltado por tres delincuentes que lo abordaron en la puerta de su casa, ubicada en la calle Aristóbulo del Valle al 500, de Quilmes. Los ladrones armados bajaron de un Volkswagen Vento gris con la intención de robarle sus pertenencias y su Peugeot 208.
Lagraña se identificó como policía y dio la voz de alto, ante lo cual los asaltantes extrajeron sus armas y se produjo un enfrentamiento en el que el excapitán sufrió tres disparos en el abdomen y quedó tendido sobre el suelo.
Tras herirlo, y sin llevarse ningún elemento de valor, los ladrones se subieron rápido al Volkswagen en el que circulaban y escaparon a toda velocidad. El hombre fue derivado de urgencia al Hospital Iriarte de Quilmes, donde quedó internado hasta que falleció ayer
Horas después del hecho un joven había quedado detenido tras ser dejado abandonado con una herida de arma de fuego en el hospital Evita de Lanús.
Además, a pocas cuadras del domicilio de ese sospechoso fue hallado quemado y con impactos de bala el Vento gris utilizado para cometer el robo.
El hecho es investigado por el fiscal Leonardo Sarra, de la Unidad Funcional de Instrucción 2 de Quilmes. La Policía, en tanto, todavía busca a los cómplices del apresado.

