Es un tema que me pregunté desde mis primeros tiempos de formación, y que en las consultas se ha ido develando con mayor despliegue, además del estudio del tema y las diferentes miradas. El Sol, comúnmente llamado signo, es el Director de orquesta de nuestra Carta Natal. El sol es nuestra identidad. Es una energía que simplemente fluye. Es lo que mostramos. Es nuestra forma de brillar. 

El Ascendente es el aprendizaje que la vida nos propone. Es la energía a incorporar. Ahora bien, si mí signo es lo que vibramos con facilidad, y en el mismo signo tengo mí ascendente, cómo incorporar lo que ya tengo?

Para las personas con ésta combinación la propuesta es que eleven los mejores talentos de ese signo. La vida viene a proponerles que más allá de identificarse con ese Director de Orquesta, podamos dirigir la filarmónica. Es un desafío experimentar lo más elevado de ese signo y manifestarlo. Mostrarlo al mundo. 

En esta combinación de Sol y Ascendente en el mismo Signo hay dos grupos bien diferenciados: los que tienen el Sol en la Casa Uno y quiénes lo tienen en la Casa DoceY aquí la propuesta y el aprendizaje son bien diferentes. 

Aquellos cuyo Sol está por debajo de la línea del Ascendente lo ubica en la Casa Uno. La propuesta aquí es mostrar toda esa energía al mundo. Irradiar esa solaridad y aprender magistralmente el camino de individuación. Se dice de estás personas que son transparentes, ya que el Sol es lo que mostramos y el Ascendente lo que los otros ven. Entonces ésta combinación hace que estos nativos manifiesten una enorme sintonía entre lo que muestran y lo que se ve de ellos. 

A diferencia de los nacidos con el Sol por encima de la línea del Ascendente, que lo ubica en la Casa Doce. Aquí, éste Sol tendrá un trabajo mucho más arduo para manifestar su brillo. Las complejidades de la Casa Doce con un Sol en ella, desafía a quien lo tenga a trabajar para romper con mandatos, anclajes ancestrales, la influencia en su personalidad del inconsciente colectivo. 

Para éstas personas cuyo Sol y Ascendente están en el mismo signo, elevar esa energía y poder hacerse cargo desde la Doce, tendrá que ver con un trabajo de servicio. De poner todo ese talento a disposición de los demás, y así permitirse ese brillo solar que en esa posición, a veces se percibe algo negado. 

El gran riesgo de ésta combinación es no caer en el Arquetipo de creerse un Dios, de creer que todos los que los rodean dependen de él. Buscar la propia identidad con un Sol en Doce es un desafío. Dos maneras muy distintas de trabajar y poner consciencia  en estas combinaciones de ascendente y sol en doce, las podemos observar claramente en dos personalidades mundialmente conocidas.   

Tanto el Mahatma Gandhi cómo Diego Maradona tenían ésta combinación. Uno lo puso al servicio de la humanidad. El otro quedó atrapado por el Arquetipo. Así pues, vemos cuáles son las posibilidades que se despliegan en nuestra evolución cuando tenemos de Sol y Ascendente una misma energía a desarrollar.

Por Analía Morana, astróloga y tarotista. @isar.astro

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