El comisario Gregorio Díaz, de la Comisaria 1° de San Juan encabezó un allanamiento el sábado al mediodía en la Clínica Santa Clara.

Sorpresa. La “investigación” tiene ribetes más de la ficción que de la realidad.

Una denuncia anónima alertaba sobre faltantes de kits quirúrgicos del hospital Rawson que eran utilizados, y que se encontraban, en un quirófano de la clínica Santa Clara.

El argumento para avanzar fue “clave”. Si quieren pruebas, busquen en un contenedor de basura aledaño a la Clínica y ahí encontrarán “las evidencias”: en un dvd estaban las fotos que “comprobaban” el ilícito.

El allanamiento dio “resultados positivos”. Acusan a médicos y enfermeros. Todos sospechosos.

¿El material secuestrado será suficiente para “probar” que su origen es el del Rawson? Es evidente que el “operativo” responde a otros intereses. Quizás, crueles.

El crecimiento y el mejor servicio médico que da y tiene la Clínica Santa Clara ha puesto en evidencia a la competencia, a la pública y privada.

Profesionales, mayor dedicación e inversión empresarial es el beneficio para pacientes, afiliados y familiares.

No se descarta que detrás del allanamiento haya personajes molestos por el auge de Santa Clara. Autoridades de la Clinica están, como corresponde, a disposición de la justicia para colaborar.

El Sr Gobernador, su ministro de Salud y el propio juez de la causa deberían estar atentos y poner énfasis en la verdadera y siniestra trama que hay detrás de lo ocurrido.

Algo huele mal en San Juan. Por ahora, no tiene cura.