Dieciséis millones de toneladas de alimento por año son las que se desperdician en Argentina, país que cuenta con un extenso territorio y un amplio abanico de posibilidades de producción pero donde, sin embargo, millones de personas pasan hambre y no reciben un plato de comida al día.

Las toneladas de comida tiradas a la basura son el resultado de la falta de un marco legal que ampare a las empresas que desisten de donar la mercadería que, a pesar de haber perdido su valor, está en buenas condiciones. Por esta razón, organizaciones y fabricantes piden a la Cámara de Diputados que aprueba la nueva Ley Donal.

La Red Argentina de Bancos de Alimentos (REDBdA) lanzó una campaña de firmas para que la ley se apruebe, la cual es fundamental para alentar y favorecer la donación de alimentos. Para poder modificar esta ley, se necesita reunir el 1.5% de firmas de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral, lo que significa 500.000 firmas.

"Esa cantidad de alimentos desechada equivale a dos platos de comida por día por persona. La incorporación del artículo nueve haría que muchos alimentos que hoy se tiran lleguen a la panza de un chico", sostuvo Axel Flugel, gerente de la empresa Unilever.

La Ley Donal o artículo 9 del Régimen Especial para la Donación de Alimentos libera a los donantes de responsabilidades "por los daños que puedan producirse" con sus productos, siempre y cuando los hayan entregado en las condiciones que exige el Código Alimentario Argentino.

La primera Ley Donal fue aprobada por el Congreso en 2004, pero no llegó a implementarse porque al año siguiente fue vetado el artículo 9, por lo que la norma vigente no deja claro hasta dónde llega la responsabilidad de las empresas donantes, las cuales decidieron no implementar la práctica solidaria.

"Necesitamos que los legisladores actúen rápidamente", dijo Natascha Hinsch, directora de la Red de Bancos de Alimentos, quien agregó: "Sería un primer paso que nos permitirá ir más allá y trabajar en incentivos a las donaciones. Necesitamos que el donante esté resguardado".

La REDBdA coordina el trabajo de 15 bancos de alimentos distribuidos en nueve provincias y en 2017 distribuyeron "más de 9.500.000 de kilos de comida beneficiando a más 330.000 personas a través del trabajo de 2.400 organizaciones de base", afirmó Hinsch.

El banco de Buenos Aires fue el primero de la red y comenzó a funcionar en abril de 2001, en un depósito de la localidad de San Martín. En estos 17 años creció y hoy tiene, en el mismo predio, un gran galpón, dos cámaras de frío y oficinas donde trabajan unos 5.000 voluntarios por año, quienes reciben, clasifican y entregan alimentos y productos a escuelas, comedores y hogares.