Trabajadores de la librería Adán Buenosayres mantienen desde hace 40 días un acampe frente al local, ubicado en Corrientes 1671, con el objetivo de evitar el vaciamiento, luego de que el dueño del lugar, David De Vita, intentara armar una falsa cooperativa para no pagar las cargas sociales.

"Nos estafó", aseguraron los trabajadores, quienes denunciaron a De Vita por la estafa y por agredir a una empleada. Con la consigna “Los libros no se van”, cuatro empleados de la clásica librería Adán Buenosayres armaron un puesto callejero en la vereda del establecimiento para solventar el acampe, que iniciaron el 26 de julio pasado. Para entender cómo empezó la historia hay que remontarse al año pasado.

En junio de 2016, se anunció el cierre de la emblemática librería de la calle Corrientes, como consecuencia de la caída en las ventas y la imposibilidad de afrontar los elevados costos. La reacción de los clientes fue inmediata y muchos se acercaron al local para adquirir los libros que se vendían rebajados.

Ante la respuesta solidaria del público, De Vita anunció que formaría una cooperativa junto a sus empleados para salvar la librería. Sin embargo, el supuesto gesto solidario culminó de la peor manera, ya que los miembros de la cooperativa denunciaron que De Vita los estafó para no pagar las cargas sociales de los trabajadores.

"En la asamblea le planteamos la venta fraudulenta del fondo de comercio y que, cuando saliera la matrícula de la cooperativa, no queríamos trabajar más con él porque nos había estafado", aseguró Nicolás Palazzini, uno de los cooperativistas.

Ante esta situación, De Vita se quedó con el dinero de la recaudación y dijo que no abandonaría la cooperativa. A los días, llamó a la Policía y denunció que sus ex empleados habían tomado la librería.

En ese contexto, una empleada de nombre Lucía denunció que De Vita la golpeó mientras los empleados se hallaban reunidos en la librería. Posteriormente, De Vita cambió el candado del local y los trabajadores no pudieron ingresar más a sus puestos de trabajo.

"Se hizo la denuncia en el Ministerio de Trabajo por la negativa de tareas y él continuó vendiendo durante junio y julio con una promoción de 2x1, con la excusa de que el gobierno lo había liquidado. La realidad es que De Vita realizó un vaciamiento para llenarse de plata los bolsillos", acusó la empleada.

Mientras tanto, los cuatro empleados de Adán Buenosayres luchan por recuperar el "millón de pesos valorizados en libros" que siguen en el local y para obtener sus indemnizaciones