Mientras que las guardias de los hospitales infantiles siguen colmadas de madres que esperan con sus pibes ser atendidos ante la presencia de síntomas que coinciden con infecciones por Streptococcus pyogenes, un informe del Comité Nacional de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría, advierte que en tres de los seis casos fatales se detectó co-infección con Influenza A.

Y aunque aún la cepa que circula está en estudio, la clave de la virulencia de la bacteria podría estar precisamente en esta combinación.

"Cuando se habla de co-infección se puede estar ante la presencia conjunta del virus y la bacteria o bien, que primero haya estado el virus de la Influenza A en el organismo y sobre eso la bacteria haya pasado al torrente sanguíneo y se haya diseminado", advierte la  jefa de clínica del Servicio de Epidemiología e Infectología del Hospital Garrahan, María Teresa Rosanova (MN 70361) en diálogo con Crónica

A esta altura, la comunidad científica, entonces, está abocada a determinar el por qué de la virulencia de la bacteria. En efecto, las muestras de cada uno de los casos fueron enviadas al Instituto Malbrán que buscará ver la cepa, si hay alguna alteración estructural en ella o si se está ante la presencia de una situación epidemiológica que estadísticamente se da a nivel mundial.

"En esta época del año normalmente no tenemos casos de gripe si no que se presenta el streptococo en cuadros de faringitis", agrega la especialista. Sin embargo, una de las explicaciones factibles a la inusual virulencia de la bacteria estaría relacionada con la presencia del virus de la influenza. "El virus de la Influenza A se transmite a través de secreciones respiratorias. Si esto ocurre sobre un epitelio respiratorio previamente dañado es potencialmente peligroso", explica Rosanova.

"El Streptococcus pyogenes es una bacteria heterótrofa que puede encontrarse en diversas partes del cuerpo humano -garganta, piel, mucosas- sin producir daño alguno en principio. Es uno de los patógenos más comunes en el ser humano. En general, las infecciones graves ocurren en personas con el sistema inmune debilitado  o inmunodeprimidas", explica por su parte Mauro González, docente de Microbiología Ambiental de la Universidad Caece. "Es importante tratar la infección con antibióticos rápidamente, ya que de lo contrario pueden producirse complicaciones que llevan a enfermedades aún más graves y en última instancia a la muerte", agrega.

En ese sentido, la penicilina sigue siendo altamente efectiva en el tratamiento de esta bacteria.

"El  pyogenes permanece invariablemente sensible a la penicilina. Un chico tratado a tiempo sobrevive. Es un germen muy sensible a la penicilina", explica Rosanova.

Lo cierto es que, mientras se esperan los resultados del Malbrán, y se refuerzan las medidas de prevención para evitar nuevos contagios, la comunidad médica sospecha que la mortalidad del pyogenes responde, fundamentalmente, a su combinación con el virus de la Influenza A.