La muerte de Débora Pérez Volpin sorprendió a todos ya que la periodista y diputada ingresó al Sanatorio La Trinidad con un dolor estomacal y murió luego de una simple endoscopía.

En un principio se pensó que había habido problemas con la anestesia, pero la autopsia reveló que Débora tenía el estómago y el esófago perforados. Por eso, todas las sospechas apuntan a Diego Ariel  Bialolenkier el médico gastroenterólogo encargado de realizarle la endoscopía a la periodista.  

En el quirófano lo acompañaban la anestesista Nélida Inés Puente y un enfermero. Puente se encargó de transmitir la dura noticia a la familia de la periodista, mientras Bialolenkier no dio la cara y luego borró todas sus redes sociales.

El doctor Ernesto Da Ruos brindó detalles sobre la autopsia que le practicaron al cuerpo de Débora Pérez Volpin en la Morgue Judicial. Da Ruos, quien actuó como perito de parte de la familia de la periodista, sostuvo que la muerte se produjo porque la situación "se fue complicando a medida que pasaba el tiempo" de la endoscopía.

Bialolenkier tiene 36 años y es hincha de Independiente. Su perfil en Linkedin confirma que es "Médico especialista en Sanatorio de la Trinidad de Palermo" y oriundo del Departamento General Paz, en la provincia de Corrientes.

La anestesista se autoimputó para despejar dudas sobre su tarea y colaborar cien por ciento en la investigación. Según los primeros resultados de la autopsia, no habría habido problema con la anestesia.

"Nos presentamos en la comisaría y pedimos tener intervención en la autopsia, porque no se va a volver a repetir nunca. Nos pareció muy importante que los representantes médicos y los peritos de la doctora Puente vean la autopsia, que es una fotografía del cuerpo, para después poder opinar junto a los médicos forenses sobre las responsabilidades que pudo haber habido", sostuvo Eduardo Gerome, letrado de la anestesista.