Una multitud respondió al llamado de la Virgen de Lourdes y, como todos los 11 de febrero, acudió a su templo para honrarla.

Bajo el lema “Junto a los jóvenes ofrezcamos a María nuestra vocación cristiana”, se vivió un fin de semana a puro festejos dirigidos a la grey católica.

El sábado por la noche se inició la vigilia previa con una misa multitudinaria en la gruta, desde donde los fieles de todo el país partieron rumbo al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes de Santos Lugares, escenario principal de la gran fiesta.

Durante todo el día de ayer, el templo ubicado en el partido de Tres de Febrero fue el punto de encuentro de miles de fieles que se acercaron para participar de las numerosas actividades y pedirle un oración a la Virgen.

El día comenzó con la celebración de la primera misa a las 6, momento en el que comenzó oficialmente el festejo en honor a la “Patrona de los enfermos”. Durante toda la jornada hubo diversos acontecimientos, entre los que se destacaron las misas por las mujeres embarazadas y las que buscan ser madres, las de los trabajadores y desocupados, y las misas dirigidas especialmente para matrimonios y novios.

Uno de los momentos más emotivos y convocantes se dio a las 12, donde hubo una especial bendición de niños y procesión, mientras que a las 16 se bendigo a todos los enfermos y personas con problemas de salud que acudieron al imponente templo. La tarde seguía transcurriendo y las personas no se movían de las inmediaciones del lugar, incluso llegaban más fieles para sumarse a los homenajes a la Virgen de Lourdes.

A las 19, tuvo lugar la Solemne Concelebración en honor de la Patrona de la Diócesis, la cual fue presidida por el obispo monseñor Guillermo Rodríguez Melgarejo.

Como todos los años, a las 21.15 la Virgen peregrinó por las calles del barrio hasta las 22.30, hora en el que se realizó la última misa, dando así por finalizada la intensa jornada de homenajes.

La advocación católica de Nuestra Señora de Lourdes hace referencia a las dieciocho apariciones de la Virgen María que Bernadette Soubirous afirmó haber presenciado en la gruta de Massabielle, a orillas del río Gave de Pau, en las afueras de la población de Lourdes, Francia, en 1858.

La Iglesia Católica siempre consideró a la Virgen María como una figura íntimamente ligada a todo sufrimiento humano. A partir de los hechos testimoniados por Bernadette Soubirous, la institución religiosa consideró a la Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de Lourdes, la “Patrona de los enfermos”.

Santos Lugares es un lugar donde se expresa la piedad mariana del pueblo argentino. A su vez, el Santuario de Lourdes es considerado un lugar de oración y de encuentro con la misericordia de Dios Padre.

Asimismo, se realizaron una cierta de mejoras durante los últimos meses en el lugar de la festividad para que todos los fieles puedan acceder fácilmente al templo principal y disfruten plenamente la jornada en la que la “Patrona de los enfermos” fue venerada, como todos los 11 de febrero.