El rector del Colegio Nacional Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, anunció que los docentes acusados de haber acosado a alumnas de la institución pidieron su traslado a otros destinos dentro de la Universidad de Buenos Aires (UBA). 

Zorzoli brindó esa información a través de una carta de cinco párrafos enviada por correo electrónico a los padres de los alumnos de esa institución. 

El escándalo se desató el último jueves cuando un grupo de ex alumnas denunciaron a varios docentes y personal del colegio de haberlas acosado y maltratado, al hablar durante el acto de entrega de diplomas en el Aula Magna del Colegio.

“Les informamos que ayer, tanto el regente de Estudios como el Regente General y hoy, el Regente del Turno mañana y el subjefe del Departamento de Matemática, han solicitado su traslado a otra dependencia de la Universidad de Buenos Aires a efectos de facilitar la investigación en curso”, dice el texto.

La UBA anunció que comenzaría a "tramitar las denuncias formuladas y en caso de corresponder, iniciar las actuaciones sumariales" a las autoridades y docentes denunciados.

En tanto, la fiscal Verónica Guagnino, especializada en violencia de Género de la Ciudad de Buenos Aires, señaló que inició una investigación a raíz de los dichos de las ex alumnas que denunciaron que el acoso y el maltrato era algo habitual. 

"Recolecté toda la información e inicié un proceso de investigación porque es sabido que la violencia contra las mujeres tiene índices muy altos y a las víctimas por lo general les cuesta superar las limitaciones y realizar la denuncia", dijo Guagnino al canal TN.

La funcionaria judicial agregó que "el Estado debe tener un papel proactivo, tiene que actuar proactivamente en tanto tome conocimiento de la existencia de un posible hecho de violencia contra la mujer".

"Hay una naturalización de estas conductas donde a la mayoría de las personas dice ‘bueno, pero esto pasa todos los días, tampoco hay que preocuparse tanto’. Y lo que termina pasando es cuando la persona destinataria de la conducta violenta dice ‘no, no me gusta, no quiero, no me parece bien’ el otro tiene que entender, aunque sean dos letras, alcanza para ponerle fin. Lo que sucede es que muchas veces la victima no puede decir el ‘no’", agregó.

La denuncia

Las ex alumnas del Colegio mencionaron con nombre y apellido a quienes acusaron y hablaron de manoseos y proposiciones sexuales, situaciones habrían comenzado cuando ellas tenían entre 13 y 15 años.

“Ya no les tenemos miedo a sus sanciones ¿Qué piensan cuando se jactan de la supuesta excelencia que corre por estos claustros?”, sostuvo una de las egresadas al leer el documento que elaboró un grupo de alumnas.

“¿La violencia institucional también es uno de los pilares sobre los que se asienta el prestigio que reviste a esta aula magna? Es evidente que no tienen una respuesta a estas preguntas porque nunca quisieron planteárselas. Hacerlo implica cuestionar sus lugares de poder y aceptar sus falencias como educadores. No habernos escuchado fue una decisión política que hoy ya no pueden tomar”, expresaron.

Con un pañuelo verde en su muñeca, la joven continuó: “No vamos a tolerar que naturalicen sus prácticas violentas ni que sean cómplices por omisión de aquellos que las llevan a cabo. No vamos a tolerar que cuestionen nuestro modo de vestir, que nos humillen y expongan, que desoigan y minimicen nuestros reclamos”.

Ver comentarios