Por Florencia Bombini 
@florbombini 

En los últimos años y gracias a las campañas de concientización realizadas por los diferentes organismos para evitar casos de dengue, la sociedad ha incorporado ciertos hábitos a su día a día. Como por ejemplo, prestar mayor atención a la situación de su patio, jardín y balcón, para detectar que no haya agua estancada, instalar mosquiteros en puertas y ventanas y estar pendiente de la aplicación de repelente cada tres horas.

Son acciones que, quizá, hace quince años no se tenían en cuenta, pero que hoy forman parte de la vida diaria de las personas. Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer en este duro desafío de concientizar a la sociedad para disminuir las posibilidades de reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor no sólo del dengue, sino también del zika y el chikunguña.

Luego de la epidemia que mantuvo en vilo a todo un país a finales de 2015 hasta mitad de 2016, donde se han registrado más de 40.000 casos, Argentina vivió un 2017 con mayor tranquilidad, mientras que en 2018 ya son 40 las personas afectadas, de las cuales 21 fueron por importación, Paraguay y Brasil, y 19 son autóctonos, es decir, sin antecedente de viaje.

Entre estos últimos, se han registrado casos en la ciudad de Buenos Aires, en los barrios del sur, como La Boca, Barracas, Parque Patricios, Nueva Pompeya, Balvanera y San Cristóbal, más algunos sectores del conurbano, como Morón y Avellaneda, más allá de las regiones características de esta problemática como Formosa, Misiones, Chaco y Corrientes.

Al respecto, el doctor Pablo Eduardo Bonvehí (MN 62648), jefe de la Sección de infectología del CEMIC y coordinador de la comisión de vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología, explicó en este medio que "la gente tiene más conciencia sobre las medidas de prevención" aunque "pueden seguir apareciendo casos".

Además, sostuvo que, más allá de la cautela, es importante realizar "una consulta rápida ante los primeros síntomas" y "notificar si el caso se dio en una casa para hacer medidas preventivas alrededor". El especialista, en tanto, definió ciertas características del mosquito, el cual "no vuela mucho y pica sobre todo al atardecer y amanecer".

Y destacó la importancia de renovar el agua porque, en caso contrario, el insecto "deposita los huevos allí".Por su parte, explicó que el período de incubación es de siete días aproximadamente y que los primeros síntomas son fiebre, dolores musculares, dolores articulares, dolor de cabeza, manchas en la piel, náuseas, vómitos y hasta puede aparecer sangre en las encías.

Respecto de la inmunidad, el profesional aclaró que "son cuatro serotipos del dengue" y que una persona que fue afectada por esta enfermedad "puede tener una segunda infección por otro serotipo, no por el mismo". Y señaló que en Argentina prevalece el serotipo 1. En relación con la vacuna, que aún no llegó al país pero que sí se aplica en Paraguay, Bonvehí explicó que "está siendo evaluada por Anmat" y que "demostró que tiene mayor eficacia en personas que han tenido dengue". Una vez que llegue a Argentina, se podrá aplicar a personas entre los 9 y 45 años.