Justina Lo Cane falleció a sus 12 años esperando la llegada de un corazón que pudiera salvarle la vida. A pesar de los esfuerzos de sus padres, que incondicionalmente permanecieron a su lado y nunca perdieron la esperanza de que suceda el milagro, el cuerpo de la niña no resistió y dijo basta.
 
En un comunicado publicado en la página de Facebook bajo el nombre de "La campaña de Justina", los papás de la menor pusieron en palabras el dolor y la angustia que sienten por la pérdida irreparable. "No podemos parar de llorar", repiten una y otra vez en la carta abierta publicada en la red social.
 
"#MultiplicateX7" se transformó en campaña nacional y el pedido de ayuda para darle a la pequeña Justina una vida más larga y plena llegó a todos los rincones de la Argentina. Pero el sueño no pudo ser y la esperanza se desvaneció un 22 de noviembre de 2017. "Justina está en el cielo" y todo el país llora.