El surfer de Panamericana y el personal trainer de Olivos irán a juicio por violar la cuarentena
Coronavirus en Argentina Federico Llamas (28) y Miguel Ángel Paz (41) habían infringido el artículo 205 del Código Penal, en el marco del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), que decretó hace un año el presidente de la Nación, Alberto Fernández.
En el comienzo del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), que había sido decrtetado por el Presidente, dos incumplidores de esa disposición oficial se hicieron particularmente reconocidos por su repudiada actitud y ahora irán a juicio por violar el ASPO.
Se trata de el surfer que volvía de Brasil y de un personal trainer de la localidad bonaerense de Olivos que había golpeado salvajemente a un vigilador que lo denunció por no hacer el aislamiento de 14 días, tas regresar de un viaje internacional.
La actitud y la violación al decreto presidencial de Federico Llamas (28) como la del entrenador físico Miguel Ángel Paz (41) fue comentada y repudiada hasta por el propio Alberto Fernández.
“No se puede ser tan estúpido y poner en riesgo a la gente”, había opinado el mandatario con respecto el entrenador de 28 años, mientras que del episodio del surfer afirmó: “Vimos a un idiota que se escapó de su casa y parece que apareció en Ostende. Esos personajes, la verdad, van a tener que explicarle mucho a la sociedad argentina la desaprensión para con el otro”.
Los juicios a los dos imputados podrían resolverse de forma abreviada y concluir con penas en suspenso, luego de que ambas causas fuesen elevadas a juicio oral por requerimiento del fiscal federal de San Isidro Federico Iuspa.
Las causas quedaron alojadas en el juzgado federal de San Isidro 1 a cargo de Sandra Arroyo Salgado, ya que al tratarse de un delito federal pero correccional –con penas menores de tres años-, los juicios no son elevados a un tribunal oral, sino al otro juez federal de la jurisdicción que no hizo la instrucción.
La infracción al artículo 205 del Código Penal, que cometieron los dos hombres, castiga con prisión de seis meses a dos años al que “violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.
La violación del ASPO de Paz y Llamas
Llamas fue demorado el 24 de marzo por la tarde en la autopista Panamericana, a la altura de Martínez, porque circulaba en una camioneta con tablas de surf en el techo.
A pesar de que el joven le explicó a los efectivos de la Prefectura Naval que se había ido de vacaciones a Brasil el 8 de marzo con su novia canadiense y que la noche anterior había cruzado manejando por la ciudad correntina de Paso de los Libres, Llamas mantuvo un cruce de palabras con los prefectos y los periodistas que realizaban la cobertura.
Tras la consulta con el juzgado, se decidió escoltarlo hasta el domicilio que figuraba en su DNI, en el pasaje Fabre al 1100 del barrio porteño de Flores, para que allí realizara cuarentena obligatoria.
Pero, según quedó acreditado, el surfer desobedeció esa disposición y primero pasó por la casa de su padre, en un country de la localidad bonaerense de Canning, y luego viajó hasta la casa de su madre en la localidad balnearia de Ostende, donde lo denunciaron los vecinos, lo encontró la policía y quedó unos días bajo arresto domiciliario.
La reacción violenta del preparador físico Miguel Ángel Paz contra un vigilador privado durante el aislamiento obligatorio.
El caso de Paz, que se viralizó en los medios y las redes sociales con el video de la golpiza que le dio a un vigilador, ocurrió a las 21.10 del sábado 14 de marzo en un edificio situado en Rosales 2793, en la localidad de Olivos.
El ataque se desencadenó cuando Paz se enteró de que el empleado de seguridad de su edificio, Gustavo Granucci, había denunciado que él no cumplía con el protocolo de aislamiento por 14 días que en aquel momento el Gobierno nacional había dispuesto para las personas que, como él que había regresado de Estados Unidos, habían vuelto de países donde circulaba el virus.
Al margen de esta causa federal por la que fue procesado, Paz tiene otra en la justicia penal ordinaria de San Isidro por las “lesiones y amenazas” contra el vigilador Granucci, por la que estuvo con prisión domiciliaria algunos días, hasta que un juez de Garantías le otorgó la excarcelación.
Esa causa ya fue elevada a juicio por el fiscal Martín Gómez, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Vicente López Este, y quedó radicada para el juicio en el Juzgado Correccional 3 de San Isidro, a cargo de la jueza Mariela Quintana.
Voceros judiciales indicaron a Télam que Paz hizo un primer intento de evitar el debate con un pedido de suspensión de juicio a prueba (probation), que fue rechazado por el fiscal Gómez y ahora su defensa pidió la alternativa de un juicio abreviado.

