“Exigimos la suspensión de la aplicación de la nueva Escuela Secundaria al menos por un año y que se garanticen los espacios de debate y resolución durante 2018”, sostuvieron en el documento.

Asimismo, consideraron “pertinente la convocatoria a un Congreso Pedagógico” en la Ciudad, en el que se puedan exponer las distintas opiniones y consensuar los cambios en el nivel secundario.

Los estudiantes rechazaron las mesas de diálogo por escuelas y regiones dispuesta por el ministerio de Educación porteño por considerar que “no sirven para avanzar hacia una reforma consensuada, por no ser vinculantes, y buscan dividir al conjunto de la comunidad educativa”.

También se comprometieron a “trabajar con la Asesoría Tutelar y las familias” en la reforma de la escuela secundaria y a “abrir el diálogo en pos de ello con el ministerio de Educación”.

El documento fue leído por Victoria Camino, referente del centro de estudiantes del colegio Carlos Pellegrini, quien aseguró que la lucha de los estudiantes “está orientada a la defensa de la escuela pública, laica, gratuita y de calidad para todos y todas”. 

En tanto, Santiago Legato, presidente del centro de estudiantes de la escuela Nicolás Avellaneda, dijo que “levantamos las tomas”, pero advirtió: “Si no hay respuestas, vamos a seguir con las medidas”.

Por su parte, los asesores tutelares Gustavo Moreno y Mabel López Oliva presentaron un amparo para que el gobierno porteño suspenda la instrumentación de la reforma educativa conocida como Secundaria del Futuro.

Fuentes judiciales dijeron que Moreno y Oliva solicitaron que “se garantice derecho adolescente de nivel primario en virtud de hacer cesar la implementación del plan Secundaria del Futuro, acceder a información, ser oídos y expresar libremente opinión en tiempo oportuno y de manera sustantiva”.

Asimismo, consideraron que la Ciudad debe garantizar antes de la reforma acceso a la información pública “completa” y un espacio para el debate “en un tiempo oportuno y razonable”.

El conflicto que derivó en la toma de las escuelas se originó hace un mes, cuando el gobierno porteño anunció que a partir de 2018 instrumentará una reforma que incluirá modificaciones en las formas de enseñanza y prácticas laborales educativas para los alumnos de quinto año.

La iniciativa de cartera educativa porteña, que conduce Soledad Acuña, propone facilitar el paso de los jóvenes al mundo laboral, pero los estudiantes rechazaron la medida por “inconsulta” y por considerar que estas prácticas implican una precarización laboral.

En este contexto, el ex ministro de Educación y candidato a senador Esteban Bullrich dijo que la toma de escuelas es un “camino equivocado” y reclamó a Daniel Filmus que admita que las prácticas laborales en el último año estaban contempladas por el kirchnerismo.

“Me sorprendió escuchar a Filmus no reconocer esto”, reprochó en declaraciones a radio Mitre, y agregó: “No volvamos para atrás. Si ya acordamos que este es el camino, ¿por qué cuando alguien hace prácticas profesionalizantes bajo un gobierno es una cosa y bajo otro, es otra?”.