Por Gabriel Calisto
@gcalisto

Apenas dos semanas antes del 36º aniversario del inicio de la guerra de Malvinas, los familiares de los caídos podrán viajar a las Islas para identificar con placas las tumbas de los 88 identificados. Será el cierre del proceso que comenzó a mediados del año pasado, cuando expertos de la Cruz Roja exhumaron los cuerpos de las 123 tumbas del cementerio de Darwin, para cotejar los restos hallados con las muestras entregadas por las familias de los soldados.

Desde entonces, junto al Equipo de Antropología Forense y comandados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, identificaron el ADN de 88 héroes, y comenzaron en diciembre a comunicárselo a cada uno de los familiares. Este lunes, tras una nueva reunión con a los funcionarios nacionales, los representantes de la Comisión de Familiares de Caídos recibieron la confirmación del viaje. “Vamos a ir los familiares, junto a representantes religiosos y dirigentes nacionales, para homenajear a nuestros hermanos, tíos e hijos”, le dijo a “CrónicaMaría Fernanda Araujo, presidenta de la comisión.

Junto a ellos habrá además un inglés. Se trata de Geoffrey Cardozo, el coronel británico a cargo del armado y mantenimiento del cementerio de Darwin no bien concluyó la guerra. “Lamentablemente no se pudo dar quedarnos más tiempo”, agregó Araujo, quien lamentó que el viaje sea de ida y vuelta en el mismo día al territorio argentino ocupado.

Cada viaje es un proceso emocional inmenso. Imaginen lo que va a ser este, para que después de 36 años podamos finalmente llorar a nuestros familiares en la tumba que les corresponde”, argumentó.

De los 649 argentinos que murieron en la guerra, 237 fueron enterrados en el cementerio de Darwin, en la isla Soledad. Y en la lápida de 123 de ellos, en lugar de su nombre, dice “Soldado argentino sólo conocido por Dios”. De esos 123, 88 serán finalmente identificados como corresponde: con el nombre y apellido de los héroes.