Ya casi no quedan "puchos" y crece el contrabando
Desde las tabacaleras advirtieron que se agotará el stock de cigarrillos en los comercios argentinos y que detectaron un aumento en el tráfico ilegal de esos productos.
El aislamiento social preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus convirtió al cigarrillo en uno de los grandes faltantes. Si bien tanto tabacaleras como kiosqueros venían advirtiendo de que se acabaría el stock en los comercios argentinos, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, aseguró que habilitarán en el corto plazo las plantas elaboradoras que se encuentran paradas desde el 20 de marzo.
En declaraciones televisivas, Basterra dijo que "se habilitará en muy corto plazo para volver a trabajar y generar un flujo más normal; eso depende de autoridades municipales y provinciales". Mientras tanto, los pocos cigarrillos que quedan en los kioscos son mentolados o de marcas de poca salida, y en algunos casos los valores son muy superiores a los reales. Sólo algunos kiosqueros tienen el atino de vender un paquete por cliente para que "haya para todos".
Por otro lado, días atrás la Policía de la Ciudad de Buenos Aires detuvo a un hombre de 25 años que llevaba en su camioneta un cargamento ilegal de cigarrillos valuado en un millón de pesos, más de 10.000 atados marca Eiffel. En Formosa, en dos operativos Gendarmería Nacional, detuvieron a tres personas que trasladaban 13.800 paquetes de cigarrillos.
Desde el Sindicato único de Empleados del Tabaco (Suetra) y la Federación de Trabajadores del Tabaco de la República Argentina (Fttra), a través de un comunicado, expresaron: "Entendemos y compartimos la preocupación por cuidar la salud de los más de 10.000 trabajadores que representamos y de la sociedad argentina en su conjunto", en referencia a que sus trabajadores también están cumpliendo el aislamiento establecido por el Gobierno.
Según informaron desde la industria, el cigarrillo es un producto esencial para el comerciante y un millón de personas depende económicamente del cultivo de tabaco en la Argentina. Para movilizar este sector, requiere reactivarse unos 600 puestos de trabajo en el eslabón industrial de la fabricación de cigarrillos.
Fueron los kioscos y las estaciones de servicio los que alertaron en un principio sobre el desabastecimiento de cigarrillos, y advirtieron desde la industria de que esta situación se profundizaría si no se reanudan la producción y la distribución de estos productos. Desde el 20 de marzo, las empresas tabacaleras no producen y hasta el momento lo distribuido era lo que había en stock, por eso las firmas solicitan que se les permita volver a producir.
De Nobleza Piccardo, hoy British American Tobacco (BAT), por ejemplo, se acaba el stock de las marcas más vendidas. En la Argentina, hay dos empresas principales y cuatro cooperativas de tabaco. Las dos más importantes productoras de tabaco, BAT y Massalin Particulares, ya al inicio de la cuarentena le habían solicitado al Gobierno nacional exceptuar a la actividad.
A través de una carta, habían alertado sobre los faltantes de productos en distintos puntos de la cadena comercial.
Desde la Cámara de la Industria del Tabaco (CIT) destacaron que el faltante de cigarrillos "está perjudicando a la cadena de valor del tabaco en su conjunto, pero también está afectando negativamente al Estado nacional, a los Estados provinciales y a los consumidores".
En el comunicado, también remarcaron que esta falta de cigarrillos en los negocios de cercanía atenta contra el aislamiento social, debido a que fomenta la circulación de los 8 millones de fumadores por los distintos kioscos en busca del producto.
En el departamento sanjuanino de Rawson cada vez que en los puestos de la Feria anuncian que van a tener cigarrillos a la venta, los ciudadanos están atentos. El pasado sábado por la tarde, decenas de personas corrieron una carrera a pie, en bicicleta y en moto para llegar primero y hacer fila para comprar cigarrillos al por mayor. Esta carrera en medio de la cuarentena se hizo viral a través de las redes sociales.
"A nivel nacional ya no hay más cigarrillos y tabaco para armar en todos los kioscos, y es un producto esencial para el comerciante. Su rentabilidad ronda del 35% al 70%. Y ese cigarrillo tracciona a otros productos dentro del comercio. Es uno de los productos de primera línea que tienen que tener los kiosqueros de todo el país", explicó a Crónica el titular de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), Adrián Palacios.
Palacios explicó que desde el sector le solicitaron al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que "arbitre todos los mecanismos posibles, tanto sanitarios como el acuerdo con los gobernadores y los intendentes, para que las empresas puedan distribuir y abastecer de cigarrillos y tabacos para armar" a los kioscos de todo el país. De ese pedido, aún aguardan una resolución.
"Las empresas tienen un protocolo sanitario para sus trabajadores y para la distribución, y estamos esperando la decisión política para que ese producto llegue a todos los kiosqueros, y así evitar también que los consumidores de todo el país tengan que recorrer kiosco por kiosco y tengamos vecinos circulando con la posibilidad de contagiarse del virus", aseguró Palacios.

