Por Jorge Rodríguez 
@jukisha

Gracias por tanto afecto!

Los tiempos legales y previsionales dicen que me jubilo, pero simplemente pienso que dejo de jugar en Primera, si por eso se entiende vivir de lunes a lunes pendiente de las noticias. Fueron más de cuarenta años de periodista, la mayor parte de ellos vividos en Crónica, y al momento de la reflexión y el balance son todas palabras de gratitud, fundamentalmente por lo que me llevo.

Imposible olvidar el abrazo de cada compañero en mi último día de trabajo o en esa cena que sirvió de excusa para reencontrarme otra vez con todas las muestras de afecto imaginables. Y aunque guardo para el arcón del ego tapas, títulos y entrevistas, me quedo con pequeños detalles de una profesión atrapante, en la que uno da examen todos los días.

Me voy con la música de las máquinas de escribir, melodía que escuché por primera vez en la vieja redacción de Garay. Rescato esa imagen de los domingos con cronistas y fotógrafos saliendo para las canchas y su vuelta, con el paso apurado para volcar todo el material conseguido. Atesoro el recuerdo de cierres sufriendo dos tipos de presión: la arterial y la del taller y no puedo ocultar el orgullo de haber trabajado codo a codo con grandes colegas.

La vida son ciclos y en mi caso comienzo uno. Ojalá pueda ser tan feliz como el que dejé atrás.