Por Matías Resano 
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"Me acostumbré a vivir con los dolores en la vesícula", reflejó con profundo pesar y resignación Germán, un joven que debe ser sometido a una cirugía por cálculos, la cual le es postergada desde hace dos años en el hospital municipal de San Miguel. Una demora por razones confusas y que extiende el sufrimiento del paciente, agravándose su estado de salud.

En febrero de 2016, Germán Chávez, entonces de 16 años, acudió al Hospital Larcade de San Miguel, junto a su mamá Graciela, al sentir agudos malestares en su zona abdominal. En principio, las autoridades del centro de salud le ordenaron a Germán someterse a diferentes estudios, los cuales arrojaron que presentaba cálculos en la vesícula y la intervención quirúrgica era la única opción.

Sin embargo, la progenitora del joven reconoció que "hace dos años que no operan a mi hijo". En este sentido, la mujer agregó que "en distintas oportunidades me dieron distintas versiones y excusas para que nos fuéramos tranquilos a casa, pero no es así. Por eso pedimos que se le respete el derecho a la salud de mi hijo". Sin embargo, cuando los responsables del establecimiento sanitario municipal le brindaron una justificación a la mamá de Chávez, la misma radicó en que la cirugía "se demora por cuestiones políticas y luego me quisieron calmar, diciéndome que mi hijo está en lista de espera, aunque para mí no es suficiente".

Por si fuera poco, "en uno de los tantos reclamos me informaron que no había anestesista, en otro los médicos no estaban y no puede ser que pase eso", reveló Graciela. En consecuencia, desde que los dolores comenzaron a manifestarse, cada día que pasa es insostenible para Germán.

A causa de su deterioro perdió 10 kilos de peso por la falta de atención. Por esta razón, el joven reconoció que "me siento mal, se me cierra el estómago y por eso no tengo hambre. Los dolores son frecuentes y por eso vengo muy seguido a la guardia, donde tampoco me trataron bien. Inclusive le dijeron a mi mamá si tenía problemas psicológicos, como tratándome de mentiroso".

Por lo tanto, " actividad física no puedo hacer, y era integrante de una murga pero no pude volver por esta enfermedad. Es muy triste", manifestó el vecino de San Miguel, con marcada desolación. La madre subrayó que "buscaremos los medios para llegar a las autoridades del municipio y del hospital para que nos den una respuesta".