Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Una considerable suma de dinero precisa Noah, un pequeño de 2 años, que sufre una grave enfermedad, para que le realicen un tratamiento en Ecuador. El procedimiento le garantiza una mejor calidad de vida al niño, quien a pesar de su corta edad, reflejó una admirable fuerza para superar los obstáculos que le presentó la afección, por la cual las autoridades médicas no esperaban la evolución que experimentó.

Una microcefalia por malformación holoprosencefalica semi lobar padece Noah, de 2 años, oriundo de Villa Carlos Paz, provincia de Córdoba. Un cuadro de salud que no tiene cura y que afecta notablemente su capacidad motriz, por la que el menor debió dejar atrás tres instancias de terapias intensivas y ocho internaciones en un año.

Por esta razón, los médicos del Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba, que atendieron al niño, le informaron a su madre que "debido a su grave patología iba a estar cada vez peor. Pero siempre avanzó y nunca más volvió a pisar un hospital". El testimonio corresponde a Sabrina Castro, progenitora del niño que se alimenta mediante una zonda y que nunca reflejó signo de movilidad en sus extremidades inferiores, desde su nacimiento.

No obstante, la recuperación que llevó adelante su hijo, la impulsó a Sabrina a buscar por sus propios medios una opción medicinal que le permita una mejor calidad de vida. Fue entonces que la mujer descubrió en la ciudad ecuatoriana de Cuenca "una terapia alternativa de regeneración celular. Le hacen ocho extracciones de sangre, se detienen las células y las duplican. Les insertan hormonas, proteínas y enzimas, y se las vuelven a reinsertar en la médula", detalló Castro.

A su vez, explicó que "con ese procedimiento lo que se hace es madurar y regenerar las estructuras cerebrales y los órganos para mejorar el neurodesarrollo". Los principales frutos del mencionado tratamiento constan en que "disminuye la estaticidad, como también los ataques de epilepsia, y hasta puede eliminarlos. Además mejora la conexión con el exterior y logra un seguimiento visual", reveló la mamá de Noah.

El pequeño debía viajar el lunes de 18 de este mes para someterse a la intervención, sin embargo no podrá hacerlo por la falta de recursos. Una suma de tres mil dólares requiere el menor pero hasta el momento sólo han recaudado quinientos, y por lo tanto se reprogramará su viaje para el 25 de junio.

En este sentido, la progenitora acude en ayuda, clamando que "si tres mil personas donan 26 pesos, le pueden cambiar la realidad a un bebé. No es mucho, solo se necesitan muchas manos". Una cruzada solidaria que espera a más voluntarios, que pueden sumarse llamando (03541) 15667699.

Una ayuda que aguarda con urgencia Noah, como enfatizó su madre, al señalar que "es ahora donde podemos lograr una mejor calidad de vida, y como mamá corro atrás de una esperanza".