Mario Saravia tiene sólo 31 años y está luchando en varios frentes a la vez para poder sobrevivir. Un disparo en un pulmón hace más de 15 años le generó una electrodependencia de por vida, que se sumó a una diabetes y a una obesidad mórbida, a causa de sus 230 kilos.

Vive con su mujer y con sus cuatro hijos en Monte Grande, en una casa alquilada cuya dueña tiene intenciones de venderla. De concretarse esta operación, tanto Mario como su esposa Mayra y los nenes no tendrán un lugar donde vivir, puesto que ella no tiene trabajo y él se las rebusca haciendo tatuajes en su casa.

Por el momento, el hombre no percibe la pensión por discapacidad, que aún está en trámite, y por eso no cuentan con un ingreso fijo para poder planear su futuro. "No sé qué vamos a hacer. Estamos muy complicados", le comentó a este medio, Mario, cuyo diagnóstico, según el certificado, es "distimia, trastornos respiratorios en enfermedades clasificadas en otra parte, obesidad extrema con hipoventilación alveolar y diabetes mellitus insulinodependiente".

Mario reconoció, además, que tampoco tienen los recursos para afrontar el alquiler de esta casa y ese es otro de los motivos por lo que deberán dejar el lugar en un tiempo cercano, que aún no está definido. Mayra, su esposa, también se mostró desesperada al no saber qué es lo que va a pasar con su familia. "No tenemos demasiadas opciones. Necesitamos ayuda, porque estamos entre la espada y la pared", señaló la mujer, a la vez que expresó que están buscando contactarse con el municipio para buscar una mano salvadora.

Obesidad
Respecto a la situación de su marido, contó la mujer, "pesaba 280 kilos y ahora está en 232. Tiene que bajar la mitad de lo que pesa para que le puedan poner el cinturón gástrico". Es decir, tiene que adelgazar más de 100 kilos, objetivo que aún no lo logró pero está bien encaminado, dado a que está siendo asesorado por un nutricionista.

Hace poco, Mario estuvo internado en terapia intensiva, pero pudo salir adelante y hoy está luchando por mejorar su salud, mientras pide ayuda a gritos para encontrar un lugar para vivir junto con su familia.