“Mi hija es el primer caso de coronavirus y Kawasaki en toda la Argentina, subrayó Melina Tarantino, oriunda de la localidad de Billinghurst, en el partido bonaerense de San Martín. La madre atravesó una odisea para descubrir qué es lo que tenía su pequeña, y fue gracias al esfuerzo de los médicos del Hospital Gutiérrez que finalmente obtuvo una respuesta certera y la historia pudo así, tener un final feliz.

Todo comenzó el 6 mayo, cuando Renata Bastos -de cinco años- empezó a sentir mucho dolor en el cuerpo. “El 8 de mayo arrancó con fiebre por primera vez. Al día siguiente la llevé a la guardia porque tenía 41 grados y casi no podía caminar. Le sacaron sangre y no me dieron ningún diagnóstico en particular”, explicó la madre de la nena en diálogo exclusivo con cronica.com.ar.

Renata Bastos comenzó a sentir fuertes dolores en el cuerpo.

“El 11 volví a llevarla porque seguía con mucha fiebre y ahí me dijeron que tenía infección urinaria. Yo me quedé pensando... ¿pueden ser tantos síntomas por infección urinaria? Ella estaba con todos los ganglios, manos y pies inflamados. Su pancita parecía la de una embarazada. Después me dijeron que era apendicitis, y por este motivo tenía que ser trasladada a otro hospital”, agregó. 

“Una vez ahí, en la segunda clínica a la que fui, salió que no era apendicitis lo que tenía mi hija. Nos terminaron dando el alta, nos volvimos a casa pero la nena seguía mal, no tenía fuerzas en su cuerpo”, enfatizó. Sin embargo, Melina se negó a rendirse y se dirigió al día siguiente a un tercer centro de salud. Fue en el Hospital Gutiérrez que, por primera vez, le realizaron un hisopado a ambas para ver si tenían coronavirus.

 

“Nos quedamos 15 días aisladas. A mi hija la revisaron, le sacaron sangre y salió que tenía neumonía y una infección”, relató. No obstante, el panorama cambió radicalmente entre el 20 y 21 de mayo. En el Gutiérrez le entregaron los resultados más inusuales: “mi hija dio positivo por coronavirus, salió que también tenía el síndrome de Kawasaki, y a mí el test de Covid-19 me dio negativo”, señaló.

La pequeña casi no podía caminar.
En el último hospital le hicieron un test por Covid-19 y dio positivo.

Fue en esta última clínica donde le dijeron que Renata era el primer caso en nuestro país de contraer ambas enfermedades juntas. “Cuando nos enteramos de la noticia lloramos todos, no podíamos creerlo. Me empecé a preguntar todos los porqué del mundo”, recordó. Pero pese al complejo escenario que les tocó vivir, hoy se mostró agradecida y feliz porque su pequeña ya está fuera de peligro.

“El 9 de junio le dieron el alta de coronavirus. Ahora la verdad que está increíble, está de 10. Se le ‘escamaron’ las manos y pies, está con una aspirina todas las mañanas y el tratamiento va a seguir, pero salió dentro de todo bien. Pese a su malestar, ella siempre le puso mucha onda”, aseveró Melina en declaraciones a este medio. 

La menor recibió el alta por coronavirus el 9 de junio.

Para pisar con fuerza este difícil camino que tuvo que atravesar, Melina confesó que se aferró a Dios “más que antes”, y se apoyó en su familia y en los mensajes que le llegaban de la gente. Por último, mencionó que está infinitamente agradecida con los doctores, residentes y todos los que atendieron a su hija en el último hospital.

La nena tenía hinchados los pies por la enfermedad de Kawasaki.

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