Ayuda a los chicos mientras les canta

María Elena tiene un merendero en la localidad bonaerense de Moreno donde no sólo alimenta a los nenes que lo necesitan: también les comparte su pasión por el canto.

mresano@cronica.com.ar

En Moreno tiene lugar una conmovedora historia, protagonizada por María Elena Serrano, con dos vocaciones que motorizan su vida, a pesar de las dificultades y las carencias. Desde muy pequeña, le apasiona escribir y cantar sus canciones, pero con la particularidad de hacerlo para los niños -principalmente aquellos que no tienen ni siquiera un plato de comida en sus casas-, en el merendero de su hija.

Por si fuera poco, su anhelo es realizar conciertos para recaudar dinero y bienes de primera necesidad para los pibes que menos tienen. A sus 52 años, María Elena, retomó un viejo hábito, un sueño que supo hacer realidad durante muchos años, en su juventud, pero también cuando puso en marcha un merendero, en la localidad bonaerense de Villa Tesei.

En aquella oportunidad, María atravesaba serias dificultades económicas, vivía en un colectivo abandonado y recibía mercadería de alimentos no perecederos. Sin embargo, "me sobraba leche, entonces decidí un día armar una carpa al lado del colectivo, poner un tablón con un caballete y servir la merienda", detalló la propia mujer.

En aquel entonces, comenzó a cantar sus canciones, como siempre quiso, para los más chicos. Al respecto, Serrano reconoció que "hace muchos años que se me dio por escribir canciones y de distintos géneros, transmitirles que no pierdan las esperanzas, que se aferren a sus sueños".

No obstante, por diferentes circunstancias, María no pudo continuar con su actividad solidaria y en consecuencia, también debió interrumpir su principal pasión. Sin embargo, su hija, María de los Ángeles heredó su afán solidario, y abrió su propio merendero, en su casa del barrio La Porteña, de la localidad bonaerense de Moreno.

Pero el pasado 2 de enero, un temporal arrasó con el recinto benéfico, y fue entonces que Elena volvió a entrar en acción. En primera instancia acompañó a su hija, y encabezó con los vecinos la reconstrucción del lugar, que finalmente tuvo lugar en las últimas semanas.

Posteriormente, María de los Ángeles le devolvió el gesto maternal y solidario, cumpliéndole su deseo. "Tenía guardado un micrófono, lo mandé a arreglar y se lo di a mi hija para que lo use, y ella me dijo: 'Usalo vos, cantale a los chicos'".

A su vez, reveló que "me dio mucha alegría, porque no tenían para jugar y no sabía qué hacerles, y como no teníamos medios, armamos una jueguitos con lo poco que teníamos y yo me animé a cantarles mientras tomaban la leche. Me sentí muy feliz, no me olvidó de las caras de los chicos".

Semejante experiencia no la detiene, sino que alienta para llegar a un fin mayor y admirable como el de organizar conciertos benéficos. En este sentido, Serrano remarcó que "yo quiero cantar en cualquier lado donde haya un chico con necesidad o hacer un show solidario para ellos, no quiero el beneficio propio, que lo recaudado sea para ellos".

Mientras tanto, su próxima misión es juntar donaciones para entregarlas en la zona de La Boca del Tigre, a pocos kilómetros de Río Hondo, Santiago del Estero. Aquellos que deseen colaborar con la obra de María Elena, pueden hacerlo llamando al 1140571895.

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